El cierre del entronque de Dos Arroyos, realizado por Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) durante la madrugada de este miércoles, desató la inconformidad de habitantes de varias comunidades rurales, quienes bloquearon la Autopista del Sol en plena temporada de vacaciones de verano para exigir la reapertura del acceso.
La protesta afectó la circulación en una de las principales vías de comunicación del estado, justo cuando incrementa el flujo de turistas y viajeros que se dirigen hacia los destinos de playa de Guerrero.
Los manifestantes, provenientes de comunidades como Dos Arroyos, Sabanillas, Ejido Nuevo, Alto del Camarón, Los Guajes, entre otras, denunciaron que el cierre del entronque los deja prácticamente incomunicados y aumenta considerablemente los tiempos de traslado hacia hospitales de Acapulco, Chilpancingo e incluso de la Ciudad de México.
Señalaron que en la zona no existen hospitales ni servicios médicos permanentes para atender emergencias, por lo que el acceso representa una vía fundamental para trasladar a personas enfermas, mujeres embarazadas o víctimas de accidentes.
Indicaron que la decisión de CAPUFE no solo afecta la movilidad diaria de los habitantes, sino que pone en riesgo la vida de miles de familias que dependen de ese entronque para recibir atención médica o acceder a servicios básicos.
Como medida de presión, los inconformes cerraron la Autopista del Sol y demandaron la instalación inmediata de una mesa de diálogo con autoridades federales para encontrar una solución.
Advirtieron que mantendrán su exigencia hasta que se revierta el cierre, al considerar que el entronque de Dos Arroyos es una infraestructura indispensable para las comunidades de la región y no un beneficio opcional.
En marzo, habitantes de 16 comunidades serranas de Guerrero bloquearon los cuatro carriles de la Autopista del Sol, a la altura de Tierras Prietas, en exigencia de caminos rurales, ampliación de la red de electricidad, drenaje y agua potable, así como de centros de salud.