La tabla para cortar alimentos es uno de los utensilios que más se utiliza en la cocina y también uno de los que puede representar un mayor riesgo de contaminación cruzada.
La información sobre inocuidad alimentaria difundida por organismos como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) coincide en un punto: más importante que el material de la tabla, es mantenerla limpia, desinfectarla y utilizar tablas diferentes para distintos tipos de alimentos.
Sin embargo, cada material tiene ventajas y limitaciones que conviene conocer antes de elegir.
¿Qué material es mejor para una tabla de cortar?
- Tablas de madera
Las tablas de madera siguen siendo una de las opciones más utilizadas por su resistencia y porque ofrecen una superficie cómoda para cortar.
Eso sí, requieren un cuidado constante para evitar que absorban humedad. Si presentan grietas profundas o daños importantes, pueden acumular restos de alimentos que dificultan su limpieza.
- Tablas de plástico
Sí, siempre que se encuentren en buen estado.
Las tablas de plástico son ligeras, económicas y, en muchos casos, pueden lavarse en el lavavajillas. Sin embargo, con el uso aparecen marcas de los cuchillos donde pueden quedar atrapados residuos de comida.
Cuando estas ranuras son profundas o la superficie está muy desgastada, lo recomendable es sustituir la tabla.
- Tablas de vidrio
El vidrio tiene una ventaja importante: es un material liso y no poroso.
Esto significa que no absorbe líquidos, olores ni pigmentos de los alimentos, lo que facilita su limpieza y desinfección. Además, soporta el lavado con agua caliente y productos desinfectantes sin deteriorarse.
Sin embargo, también tiene una desventaja conocida: puede desafilar los cuchillos con mayor rapidez y su superficie es más resbaladiza que la madera o el plástico.
Si la tabla no se limpia correctamente o se utiliza para distintos alimentos sin desinfectarla, pueden proliferar microorganismos como:
- Salmonella
- Escherichia coli (E. coli)
- Listeria monocytogenes
Estas bacterias pueden provocar enfermedades transmitidas por los alimentos, especialmente cuando la carne cruda entra en contacto con productos que se consumirán sin cocción.
¿Por qué se recomienda usar varias tablas?
Los especialistas en seguridad alimentaria aconsejan destinar una tabla diferente para cada grupo de alimentos.
Lo ideal es contar con:
- Una tabla para carnes y pescados crudos.
- Otra para frutas y verduras.
- Una tercera para pan o alimentos cocinados.
Esta práctica reduce significativamente el riesgo de contaminación cruzada y ayuda a mantener una cocina más segura.
Independientemente del material, una tabla debe reemplazarse cuando presenta: grietas profundas, cortes muy marcados, deformaciones y superficies difíciles de limpiar.
Una tabla deteriorada dificulta la eliminación de residuos y puede favorecer la proliferación de microorganismos.
La mejor protección no depende únicamente del material, sino de la higiene diaria. Para reducir riesgos se recomienda:
- Lavar la tabla inmediatamente después de usarla con agua caliente y detergente.
- Desinfectarla de forma periódica.
- Evitar utilizar la misma superficie para carne cruda y alimentos listos para consumir.
- Sustituirla cuando presente desgaste importante.
Con estas medidas, ya sea de madera, plástico o vidrio, la tabla para cortar puede utilizarse de forma segura y ayudar a prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos.