Durante años se ha pensado que ganar más dinero es el camino directo hacia la felicidad. Sin embargo, una nueva radiografía del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestra que la percepción de bienestar económico depende menos del monto del ingreso y más de la capacidad para cumplir con los gastos cotidianos sin preocupaciones.
La Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) revela que 71% de los mexicanos que consideran que pueden cubrir con facilidad los gastos del hogar manifiestan una satisfacción alta con su vida. En contraste, entre quienes enfrentan dificultades económicas, ese porcentaje disminuye hasta 44.1%, reflejando el impacto que las finanzas tienen en el bienestar emocional.