Hay imágenes que permanecen guardadas durante años hasta que un acontecimiento las convierte en parte de la historia. Eso ocurrió con la fotografía en la que un joven Lionel Messi sostiene y baña a un bebé llamado Lamine Yamal, una escena que hoy adquiere un significado especial con ambos convertidos en protagonistas de la final del Mundial 2026.
Lo que comenzó como una sencilla sesión fotográfica para un calendario solidario terminó transformándose en uno de los relatos más llamativos del futbol contemporáneo. Diecinueve años después, aquellos dos protagonistas volverán a encontrarse, pero esta vez frente a frente y con la Copa del Mundo como objetivo.