Aunque parecieran conceptos distintos, en su narrativa están entrelazados; desde hace un par de semanas las declaraciones de mujeres que acudieron a la Cumbre de Liderazgo Femenino (Women’s Leadership Summit 2026), celebrada en San Antonio, Texas, ha puesto en el foco público una controversial propuesta para el ecosistema político estadounidense.
Durante el encuentro organizado por Turning Point USA, fundación dirigida por Erika Kirk, quien asumió el liderazgo tras el asesinato de su esposo, Charlie Kirk, en septiembre de 2025, las ponentes y asistentes se posicionaron a favor de eliminar el voto individual de las mujeres para reemplazarlo por un modelo de sufragio representativo por cada grupo familiar, así como coincidir que el derecho fuera emitido por su pareja.