NUEVA YORK- El gobierno del presidente Donald Trump se ha precipitado de nuevo a una guerra contra Irán que en realidad nunca había terminado.
Cuando la guerra comenzó hace más de cuatro meses, las fuerzas de Estados Unidos atacaron bases militares, lanzamisiles, barcos e instalaciones navales iraníes. Israel, luchando junto a Estados Unidos, atacó objetivos de liderazgo, con la esperanza de derrocar al radical gobierno de Irán.