Donald Trump, presidente de Estados Unidos, acusó directamente a China de intervenir en las elecciones de 2020 y anunció la publicación de documentos de inteligencia que, según afirmó, prueban un ataque contra los datos electorales del país.
Durante su mensaje a la nación de este jueves 16 de julio, el mandatario aseguró que agencias estadounidenses detectaron desde junio de 2020 intentos de comprometer archivos de registro de votantes y debilitar su credibilidad mediante operaciones cibernéticas y publicaciones promovidas desde el extranjero.
Trump calificó el episodio como uno de los mayores ataques contra la información electoral en la historia de Estados Unidos y adelantó que los documentos serían publicados este mismo jueves.
De manera directa, Trump afirmó que el gobierno chino obtuvo o intentó obtener información de votantes estadounidenses y utilizó esos datos como parte de una operación para influir en el proceso electoral.
También sostuvo que China promovió publicaciones dirigidas a perjudicar su imagen y comprometer su credibilidad como presidente; según su versión, integrantes de las agencias de inteligencia minimizaron o escondieron información sobre la magnitud del ataque.
El mandatario vinculó el supuesto encubrimiento con funcionarios de administraciones anteriores y aseguró que se intentó destruir o mantener ocultas pruebas.
Al respecto, acusó al gobierno del expresidente Joe Biden de no investigar las presuntas irregularidades con suficiente profundidad.
Por esta razón, la Casa Blanca habilitó un portal con documentos agrupados en cuatro temas: vulnerabilidades de los sistemas electrónicos de votación, adquisición de datos de electores por parte de China, una investigación sobre registros en Michigan y la presencia de personas no ciudadanas en padrones estatales.
Desclasifica documentos electorales
El presidente anunció la desclasificación de evaluaciones de inteligencia y reportes gubernamentales elaborados entre enero de 2020 y junio de 2026.
Los documentos publicados por la Casa Blanca advierten que países como China, Rusia, Irán y Corea del Norte tienen capacidad técnica para atacar infraestructura electoral.
También señalan que las bases de datos de votantes, los padrones electrónicos y los sitios oficiales pueden ser vulnerables, aunque eso no indica hasta ahora que se trate de hechos probados.
Sin embargo, Trump afirmó además que las investigaciones encontraron referencias a tarjetas de regalo utilizadas dentro de presuntas operaciones relacionadas con el proceso electoral, y tampoco explicó con precisión cuántas fueron, quiénes las recibieron o si tuvieron algún efecto sobre votos emitidos.
278 mil votantes no ciudadanos
Otro de los datos destacados del discurso fue la afirmación de que 278 mil personas no ciudadanas estarían registradas para votar en elecciones estadounidenses.
El mandatario utilizó esa cifra para exigir mayores controles de ciudadanía en los padrones.
Esto en referencia a que en Estados Unidos, las personas no ciudadanas tienen prohibido participar en elecciones federales y pueden enfrentar sanciones migratorias y penales si lo hacen ilegalmente.
Desacredita el voto por correo
Pese a que él mismo utilizó el sistema de voto por correo en el más reciente proceso electoral en Florida, donde está registrado, Trump volvió a calificar este esquema como corrupto e indefendible.
El presidente pidió al Congreso aprobar la SAVE America Act, una iniciativa que exigiría identificación y prueba documental de ciudadanía para registrarse en elecciones federales, y también limitaría el voto por correo a casos como enfermedad, discapacidad, servicio militar o viajes.
La propuesta obligaría además a los estados a identificar y retirar de sus padrones a las personas que no puedan demostrar ciudadanía bajo los nuevos requisitos.
Trump adelantó que informará a los estados cuyos sistemas o bases de datos, según su gobierno, fueron atacados o manipulados por China. También prometió medidas para proteger la información personal de los votantes.
¿China modificó las elecciones?
Las acusaciones de Trump contradicen, al menos por ahora, las conclusiones oficiales difundidas después de las elecciones de 2020.
Cabe recordar que una evaluación de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional publicada en 2021 determinó, con “alta confianza”, que China consideró acciones de influencia, pero no desplegó una operación destinada a cambiar el resultado de la elección presidencial.
Los departamentos de Justicia y Seguridad Nacional también investigaron versiones según las cuales gobiernos extranjeros controlaron máquinas, manipularon infraestructura electoral o modificaron el conteo, y su conclusión fue que esas acusaciones no eran creíbles.
La Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad aseguró entonces que la elección del 3 de noviembre de 2020 fue la más segura en la historia del país y destacó que los estados contaban con registros físicos para auditar los resultados.