La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) han emitido alertas sobre los posibles riesgos asociados al consumo de medicamentos utilizados para la pérdida de peso, especialmente cuando son adquiridos o utilizados sin supervisión médica.
Desde 2024, la Cofepris advirtió sobre el uso inadecuado de fármacos como semaglutida y liraglutida, mientras que organismos internacionales han señalado un incremento en reportes de efectos adversos relacionados con este tipo de tratamientos.