El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó al Gobierno de China de obtener de manera ilícita 220 millones de archivos de votantes estadounidenses y calificó el caso como la mayor vulneración de datos electorales registrada en el país.
De acuerdo con AP Noticias, Trump presentó las acusaciones durante un discurso televisado desde la Casa Blanca, en el que anunció la publicación de documentos de inteligencia antes clasificados. La agencia señaló que el mandatario expuso los materiales sin el contexto necesario y no presentó pruebas de que los votos fueran manipulados o de que el resultado electoral de 2020 hubiera cambiado.
El discurso reabrió el debate sobre la diferencia entre el acceso a bases de datos de votantes, las campañas extranjeras de influencia y la intervención directa en los sistemas que registran y cuentan los sufragios.
¿Qué acusó Donald Trump sobre China y los datos electorales?
Trump afirmó que China llevó a cabo desde 2020 lo que describió como “la mayor filtración de datos electorales de la historia”.
Según su versión, los archivos obtenidos contenían información como:
- Nombres de electores.
- Domicilios.
- Números telefónicos.
- Afiliación partidista.
- Historial de votación.
- Situación militar.
- Otros datos utilizados en los registros electorales.
El mandatario sostuvo que funcionarios de inteligencia conocían la supuesta operación, pero ocultaron la información tanto a él como al Congreso. También acusó a integrantes del llamado “Estado profundo” de reducir u omitir la gravedad de las actividades chinas.
Sin embargo, Trump no explicó durante su discurso cómo obtuvo China los datos ni mostró pruebas públicas de que estos fueran utilizados para cambiar registros, emitir votos a nombre de otras personas o alterar el conteo.
¿China hackeó los padrones electorales de Estados Unidos?
La información difundida no permite afirmar que China hackeó o modificó los padrones.
Una evaluación desclasificada de abril de 2020 indicó que la inteligencia china había analizado datos de registros electorales de varios estados para realizar estudios de opinión relacionados con la elección presidencial.
No obstante, el documento permanece parcialmente censurado y no establece que Pekín haya intervenido en los sistemas electorales.
Además, en varios estados los archivos de votantes son públicos o pueden ser adquiridos por partidos, campañas, investigadores y consultores. Pueden contener nombres, domicilios, afiliaciones políticas e historial de participación, aunque no muestran por quién votó cada persona.
Expertos consultados por CBS explicaron que tener una copia de esos archivos no permite ingresar al sistema oficial para modificar los registros ni votar en nombre de los ciudadanos. Fuentes citadas por Reuters también señalaron que parte de la información obtenida no era confidencial.
¿Qué concluyó la inteligencia estadounidense sobre China?
La evaluación de la comunidad de inteligencia publicada en marzo de 2021 estableció que no había indicios de que algún país hubiera intentado modificar elementos técnicos de las elecciones de 2020.
El informe incluyó:
- El registro de votantes.
- La emisión de las boletas.
- El conteo de los sufragios.
- La transmisión de resultados.
- Los resultados electorales certificados.
La mayoría de las agencias concluyó con un nivel alto de confianza que China no desplegó acciones para interferir en la infraestructura electoral ni ejecutó una campaña destinada a cambiar el resultado de la elección presidencial.
El informe sí incorporó una opinión minoritaria del funcionario encargado de inteligencia cibernética, quien consideró que China realizó algunas acciones para perjudicar la reelección de Trump mediante declaraciones públicas, mensajes y otras herramientas de influencia.
Aun con esa diferencia interna, todas las agencias coincidieron en que China no alteró votos, sistemas de conteo o resultados.
¿Cuál es la diferencia entre influencia e interferencia electoral?
La comunidad de inteligencia de Estados Unidos utiliza ambos conceptos de manera distinta.
Influencia electoral se refiere a acciones destinadas a cambiar opiniones o preferencias, por ejemplo:
- Difundir propaganda.
- Favorecer o atacar a un candidato.
- Publicar información falsa.
- Intentar aumentar la desconfianza en las instituciones.
Interferencia electoral implica intervenir en el funcionamiento técnico de una elección, como:
- Cambiar registros de votantes.
- Modificar boletas.
- Alterar el conteo.
- Interrumpir la transmisión de resultados.
- Manipular sistemas electorales.
Los documentos conocidos muestran que distintos países desarrollaron campañas de influencia en 2020, pero la inteligencia estadounidense no encontró evidencia de una interferencia técnica capaz de modificar el resultado.
¿Qué respondió China a las acusaciones de Trump?
La Embajada de China en Washington rechazó los señalamientos y afirmó que Pekín mantiene una política de no intervención en asuntos internos de otros países.
China nunca ha interferido ni interferirá en las elecciones presidenciales de Estados Unidos”, señaló un portavoz antes del discurso de Trump.
La negativa de China no resuelve por sí sola las dudas sobre la recopilación de información electoral. Sin embargo, hasta ahora no se han presentado pruebas públicas de que esa actividad haya cambiado votos o resultados.
¿Qué mostraron los documentos desclasificados?
Trump aseguró que los materiales revelarían vulnerabilidades en la infraestructura electoral. No obstante, AP y Reuters reportaron que varios documentos no sostenían esa conclusión o estaban relacionados con otros asuntos.
Entre los materiales publicados había:
- Un documento sobre las elecciones de Venezuela, no de Estados Unidos.
- Un análisis que consideraba difícil manipular el conteo a una escala suficiente para cambiar el resultado.
- Un reporte sobre actividades chinas que indicaba que Pekín no tenía entonces la intención de intervenir de forma encubierta para favorecer a un candidato.
- Fragmentos de informes y correspondencia presentados sin la totalidad de su contexto.
Por ello, los documentos pueden mostrar interés chino en la información política estadounidense, pero no demuestran una manipulación de la elección presidencial de 2020.
¿Qué ocurrió con las impugnaciones de la elección de 2020?
Trump y sus aliados promovieron decenas de demandas después de la elección que ganó Joe Biden. Más de 50 fueron rechazadas por tribunales estatales y federales, mientras otros recuentos, auditorías y revisiones tampoco encontraron fraude suficiente para modificar el resultado.
La evaluación de inteligencia tampoco encontró que un Gobierno extranjero hubiera cambiado registros, boletas o resultados. Esto no significa que no existieran intentos de espionaje, recopilación de datos o campañas de influencia, sino que no se comprobó una operación capaz de alterar el desenlace electoral.
¿Por qué Trump amenazó a ABC y NBC?
ABC, NBC y CNN decidieron no transmitir completo el discurso en sus principales señales en vivo. Las cadenas sí ofrecieron cobertura en plataformas digitales, noticieros o programas de análisis.
Trump las acusó de formar parte de un “complot” y pidió que perdieran sus licencias de transmisión.
La Comisión Federal de Comunicaciones, conocida como FCC, licencia a las estaciones locales de televisión, no directamente a las cadenas nacionales como una sola entidad. Por ello, una eventual revisión tendría que seguir procedimientos administrativos aplicables a cada concesionario y no podría ejecutarse únicamente mediante una orden verbal del presidente.
El caso continuará sujeto al análisis de los documentos divulgados. Por ahora, lo confirmado es que China recopiló o analizó información política y electoral estadounidense, mientras que no existe evidencia pública de que haya cambiado los votos o el resultado de la elección presidencial de 2020.