Grinding Gear Games presentó Path of Exile: Curse of the Allflame, la nueva expansión de su RPG de acción que ya tiene más de una década en el mercado.
Esta actualización llevará a los jugadores a las aguas congeladas de Wraeclast, donde podrán explorar el fondo del océano utilizando Allflame Lanterns, descubrir tesoros ocultos y organizar nuevas expediciones conocidas como Voyages.
La expansión estará guiada por la capitana corsaria Valerie y su navegante maldita Vesper, quienes llevarán a los jugadores a bordo de The Sovereign, una embarcación ligada a la nueva mecánica central de la temporada.
Expediciones bajo el mar
Cada expedición comenzará dentro de la Bathysphere, una nave impulsada por Allflame capaz de descender hasta el fondo marino. Para sobrevivir, los jugadores deberán colocar Allflame Lanterns, que crean zonas temporales de seguridad en medio de las profundidades.
Durante estas expediciones será posible encontrar tesoros, criaturas marinas y formaciones de coral que contienen Dead Man’s Sulphur, un recurso necesario para avanzar en la expedición y alimentar la maldición de Vesper.
Si la luz de las linternas se apaga, las criaturas fuera de la zona segura atacarán la expedición, dejando la Bathysphere como única forma de escape.
Al completar expediciones, los jugadores obtendrán Charts, que podrán organizarse en el Voyage Board para crear rutas interconectadas por el fondo marino. Cada Chart tendrá modificadores propios, capaces de alterar recompensas, enemigos o encuentros dentro del recorrido.
La expansión también introduce Allflame Crafting, un sistema que combina un objeto, una moneda de crafteo y Dead Man’s Sulphur para generar varias posibilidades de mejora antes de elegir un resultado final. Además, en las zonas más profundas podrán encontrarse reliquias con efectos de crafteo exclusivos..
Regresan los Mercenarios de Trarthus y nuevo endgame
Los Mercenaries of Trarthus regresarán como una mecánica permanente a partir del Acto 3. Los jugadores podrán retar a estos guerreros a duelos a cambio de oro y, al ganar, obtener temporalmente sus servicios en combate. Los mercenarios también podrán entregar Warrants, que permiten invocarlos nuevamente en futuras partidas o intercambiarlos con otros jugadores.
Curse of the Allflame también incluirá ajustes importantes al contenido de endgame. Las mecánicas de Abyss, Legion y Talisman recibirán cambios en estructura, recompensas y progresión.
Abyss tendrá encuentros más directos, nuevas recompensas exclusivas y un nuevo jefe Pinnacle. Legion agregará Vestigial Unique Items como recompensa principal, además de cambios al Domain of Timeless Conflict. Los talismanes pasarán a formar parte de recompensas exclusivas de Bestiary.
También aparecerán las Atlas Anomalies, nuevas ubicaciones generadas por la inestabilidad del Atlas. Estas zonas funcionarán como encuentros independientes y podrán incluir mecánicas como Cadiro Perandus, Reflecting Mists, Heist, Expedition y Sacred Grove.
La expansión rediseñará por primera vez en casi dos décadas el sistema de colores de sockets, permitiendo colocar gemas de cualquier color en equipo enlazado, mientras los sockets de color seguirán teniendo relevancia mediante bonos de calidad.
El lanzamiento también incluirá mejoras al uso de hechizos, ajustes a Ascendancies de Inteligencia, mejoras a bastones de caster y una nueva categoría de gemas llamada Pacts, enfocada en modificar hechizos autocasteados a cambio de efectos negativos.
Path of Exile: Curse of the Allflame estará disponible el a partir del 24 de julio y la versión base del juego ya se puede descargar de forma totalmente gratuita en PC.