San Felipe,B.C.- Ocho jóvenes originarios de San Felipe concluyeron su formación como observadores comunitarios dedicados a la conservación de la vaquita marina y, durante sus primeras prácticas en el Alto Golfo de California, registraron tres avistamientos del cetáceo, considerado una especie en peligro crítico de extinción.
El hallazgo ocurrió pese a que las condiciones meteorológicas fueron adversas, con fuertes vientos y oleaje elevado que redujeron la visibilidad y las posibilidades de detección durante el crucero.
Este esfuerzo toma relevancia en el marco del Día Internacional de la Vaquita Marina, que se conmemora el 18 de julio para crear conciencia sobre la situación crítica del cetáceo endémico del Alto Golfo de California, considerado el mamífero marino más amenazado del mundo debido a que se estima que únicamente sobreviven entre siete y diez ejemplares.
Como parte de su entrenamiento también recibieron instrucción en técnicas de muestreo de ADN ambiental (eDNA), un método no invasivo que permite confirmar la presencia de la vaquita marina mediante el análisis de muestras de agua y complementar los monitoreos visuales y acústicos.
Los tres avistamientos confirmaron la presencia de la especie en una zona ubicada al noroeste del Área de Tolerancia Cero y en la denominada Área de Extensión.
Durante el crucero también se obtuvieron detecciones acústicas que respaldan la presencia de vaquitas marinas en esa región del Alto Golfo de California.
Estos registros representan un dato relevante debido a que estimaciones científicas indican que la población mundial de la especie se encuentra al borde de la extinción.
El grupo de los nuevos observadores está conformado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Secretaría de Marina (Semar), la organización Sea Shepherd Conservation Society, además de organizaciones civiles y especialistas nacionales e internacionales que colaboran en las labores de monitoreo y conservación de la vaquita marina.
La amenaza persiste
La principal amenaza para la vaquita marina sigue siendo la captura incidental en redes agalleras utilizadas para la pesca ilegal de totoaba y camarón, impulsada por la alta demanda de la vejiga natatoria de la totoaba en el mercado asiático.
Especialistas sostienen que el principal reto es fortalecer la vigilancia y el cumplimiento de las restricciones pesqueras, una labor en la que la participación de los jóvenes de San Felipe busca contribuir al monitoreo permanente de la vaquita marina.