El 22 de julio, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó ante la Comisión Permanente una iniciativa para expedir la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar el Delito de Feminicidio.
Según la iniciativa de ley, todo fallecimiento violento de una mujer deberá ser investigado bajo la perspectiva de género y sobre la hipótesis de haber sido un feminicidio. Una víctima de feminicidio será considerada si se presentan indicios de violencia sexual; esto puede incluir: ahorcamiento, estrangulamiento, sofocación, ahogamiento, mutilación, desmembramiento, ataques con ácido, sustancias químicas, corrosivas, inflamables o si se realizan actos de necrofilia.