MÉXICO.- Un problema recurrente y muy molesto es lidiar con las ponchaduras de llantas, pero Michelin encontró la solución y desarrolló una tecnología que elimina el mantenimiento por presión.
La mala noticia es que esta tecnología no estará disponible pronto para tu vehículo, por diversos retos técnicos que tienen que solucionarse antes de hacer posible esta realidad, que ya se implementó en vehículos militares.
Un diseño revolucionario sin aire comprimido
La tecnología reemplaza el aire por una estructura abierta muy flexible. Este sistema soporta el peso del vehículo y mantiene la marcha. Con ello desaparece el riesgo de quedar varado en el camino.
Para lograr este avance, la marca de origen francés presentó hace algunos años el sistema Uptis. Dicha propuesta fue pensada para autos de pasajeros, pero aún no llega a modelos de producción.
Uso militar y de trabajo pesado
En cambio, esta innovación encontró mercado en sectores donde detenerse es peligroso. Reportes de Xataka México señalan que Michelin diseñó el modelo Tweel, una pieza única que une la llanta con el rin.
Su construcción sustituye la cámara de aire por radios resistentes. El sistema utiliza resina de poliuretano y acero de alta resistencia. Esta combinación absorbe impactos de bala o esquirlas sin perder la estabilidad.
El terreno complicado tampoco representa un problema para estas llantas. La banda de rodadura se adapta a piedras o zanjas. Así, el vehículo mantiene la tracción y evita quedar atascado en rutas difíciles.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos ya evalúa este avance. Las pruebas incluyen vehículos como el Polaris MV850 y DAGOR. Por su parte, Corea del Sur prueba la opción iFlex de Hankook.
¿Por qué no puedes comprarla para tu coche?
El principal obstáculo para el usuario común es la velocidad. Al superar los 100 kilómetros por hora, los radios sufren flexión constante. Ese proceso genera un calor excesivo que degrada los materiales.
Además, la estructura abierta genera demasiado ruido y vibraciones incómodas. Por ello, la tecnología queda limitada a maquinaria agrícola, de construcción y plataformas robóticas que avanzan a velocidades bajas o moderadas.
Sin embargo, de llegar a los vehículos podría solucionar un problema que millones de conductores enfrentan y que en ocasiones se complica por no saber reemplazarla con facilidad.