Las denuncias falsas son uno de los temas que periódicamente reabren el debate sobre el funcionamiento del sistema de justicia en México. Aunque la legislación contempla sanciones para quienes proporcionen información falsa ante una autoridad, en la práctica son muy pocos los casos que concluyen con una sentencia condenatoria por falsedad de declaraciones.
El sistema penal mexicano está diseñado para proteger tanto el acceso a la justicia de las posibles víctimas como los derechos de las personas investigadas. Ese equilibrio hace que perseguir una denuncia falsa sea un proceso legal mucho más complejo de lo que suele imaginarse en la opinión pública.