MOSCÚ- La más reciente escalada de ataques aéreos entre rusos y ucranianos ha tenido como objetivo los almacenes de comercio electrónico en ambos países. Varios trabajadores han muerto en esos bombardeos con drones y misiles, que han causado pérdidas millonarias a las compañías y, sobre todo, a sus clientes.
Ambos bandos aseguran que dichas instalaciones sirven para la distribución y ensamblaje de drones.