HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Mundiario 11 Aug, 2026 13:13

¡Marchando otro cuento chino!

No es que los chinos puedan espiar al Arsenal Militar de Ferrol, hombre, es que pueden escuchar las conversaciones telefónicas de Sánchez, Marlaska, Robles y cualquiera que le echen a miles de kilómetros de distancia. ¿De qué vais, tíos…?

Está el Gobierno preocupadísimo, oye, con esto de que el espionaje chino se lo pueda montar en Ferrol, lugar de Galicia, con el tentador señuelo de una factoría de fabricación de automóviles eléctricos. La quieren instalar ahí, a unos 5 kilómetros del Arsenal Militar de esa ciudad departamental que esconde los secretos mejor guardados de un reino, España, que, con la mínima aportación en gasto de defensa a la OTAN, por lo visto debe ser el terror en innovaciones bélicas y responsable de las noches de insomnio del mismísimo Xi Jinping.

Servidor, francamente, creía que la inteligencia china no necesitaba tan poca distancia para hurgar en las entrañas más inescrutables de cualquier Estado de Occidente, o sea, de esas petulantes democracias, en algunos casos con serios indicios de decadencia, que ponen en evidencia permanente a los imperialismos de un Oriente de ordeno, mando y el que se mueve deja de salir en las fotos y puede acabar saliendo en las esquelas. Pero, ca, no sé si Pedro Sánchez, o Marlaska, o la Robles, han detectado de repente el talón de Aquiles en la considerada omnipresente CÍA (made in China), necesitada, la pobre, de montar cadenas de montaje para infiltrar espías camuflados con inofensivos monos de trabajo.

¡Estamos, pues, en buenas manos en lo que se refiere a las tácticas de contraespionaje genuinamente españolas! El problema es que, por desgracia, le ha vuelto a tocar la china (y nunca mejor dicho) a una ciudad que no gana para disgustos. Hasta los años 80 del siglo pasado, Ferrol no consiguió que le sacaran de encima el sambenito del Caudillo, de infausta memoria en aquella España que acababa de salir de una prolongada pesadilla. Luego, para entrar por el aro del selecto club de la Unión Europea, tras unos años de meticuloso tanteo en Bruselas, nos invitaron a entrar con un requisito indispensable: la reconversión industrial que emprendieron los gobiernos de Felipe González.

Y, ¿quién creen ustedes que fue una de las ciudades elegidas para dar ejemplo…? Pues Ferrol (¿qué otra podría ser?), con su involuntaria y desesperante capacidad para montar un circo y que le creciesen los enanos. Tenía, por aquel entonces, unos 92 mil habitantes, y ha perdido la tercera parte de su población hasta llegar a esta nueva encrucijada entre la inversión china y la indecisión estatal española.

Servidor ni quita ni pone factoría, pero me pide el cuerpo que, por una vez, aunque solo sea una, hombre, no pague de nuevo el pato este Ferrol que empezaba a ver un poco de luz al final de su largo túnel en la historia reciente. Que todos sabemos que la sombra de la inteligencia china es alargadísima, que está en todas partes, como Dios, y que suena a otro cuento chino la disculpa del Estado para poner en cuarentena este caramelo inversor, creador de empleo e impulsor de la economía, con el que se estaban relamiendo los ferrolanos.

¡Que un David Rueda vuelva a ganar, en pleno siglo XXI, a ese Goliat de Defensa a cargo de una tal Margarita Robles, por favor! @mundiario

Contenido Patrocinado