Héctor Villasana, defensor del exmandatario, mencionó que el aseguramiento de la propiedad fue trasladado a la instancia federal, la cual determinó que no había elementos para continuar con su resguardo.
El litigante expuso que la casa permaneció ocho años asegurada y que una vez que entregaron el expediente a la autoridad federal, acudió a colocar los sellos hace poco menos de dos semanas, pero el miércoles fue liberada para que la puedan ocupar los hijos del exgobernador.
Expresó que el proceso de recepción no está concluido, ya que son muchos los artículos a inventariar, pero que las condiciones de muchos de ellos son malas o casi inservibles.
Detalló que una vez que revisen todas las piezas y determinen el daño, ejercerán una acción legal contra quien resulte responsable por las pérdidas, debido a que por ocho años dejaron que las propiedades quedaran arruinadas.