En lo que va del año, el Instituto Nacional Electoral (INE) dio de baja a 836 profesionales de sus oficinas centrales, entre ellos verificadores, técnicos, analistas y asesores de áreas que eventualmente han ido presentando retrasos en sus operaciones ordinarias, como la emisión de credenciales para votar y falta de innovación en algunos sistemas.
El INE informó, en respuesta a una solicitud de información hecha por el medio de comunicación El Universal, que desde el 1 de enero de este año ha dado de baja a 265 trabajadores por proyecto y a 566 por honorarios, un total de 831 en las oficinas centrales del instituto.