Hace un año que Galicia asumió la gestión de sus 1.500 kilómetros de litoral, la costa más extensa de España, lo que representa una oportunidad para ordenar, proteger y poner en valor una de las mayores riquezas naturales, culturales y económicas de la comunidad.
Ese es el objetivo de esta competencia administrativa es preservar el vínculo secular entre el mar y las gentes de Galicia y devolver la costa a quienes deseen conocerla, admirarla y recorrerla. El litoral gallego no es solo una línea que separa la tierra del mar; es el espacio en el que el océano ha modelado el paisaje, la historia, la economía y hasta el carácter de un pueblo que siempre ha vivido mirando al Cantábrico y al Atlántico.
Con esa filosofía nace por iniciativa del Gobierno gallego el Camiño do Litoral, la ruta costera que une Ribadeo con A Guarda a lo largo de 1.300 kilómetros, distribuidos en 52 etapas, y atravando 79 ayuntamientos. Concebido para realizar a pie o en bicicleta, permitirá descubrir la extraordinaria diversidad paisajística, histórica, cultural y gastronómica de la costa gallega como uno de los grandes itinerarios naturales de España.
La Xunta ultima el acondicionamiento de los distintos tramos para garantizar la accesibilidad y la seguridad del recorrido y, paralelamente, instala la señalización específica para orientar a caminantes y ciclistas. Una aplicación para dispositivos móviles facilitará información detallada de cada etapa, de la flora y la fauna, del patrimonio natural y de la amplia red de recursos turísticos existentes a lo largo del itinerario.
Especial importancia reviste la catalogación de más de dos mil bienes de interés cultural. Castros, yacimientos arqueológicos, hórreos, cetáreas, faros, fuentes, iglesias, cruceiros, molinos, conserveras y salazones integran un legado excepcional que el viajero podrá descubrir paso a paso.
Describir una por una las 52 etapas rebasa el espacio de esta colaboración. Baste decir que en ese largo recorrido el caminante o el ciclista irán descubriendo una costa que cambia de paisaje, de luz y de carácter sin perder nunca su identidad. En ella el mar bate contra los impresionantes acantilados y las olas llegan a las playas en permanente afán de captura y gesto de huida al abrigo de las rías y los faros actúan como vigías de los viejos burgos marineros configurando un paisaje de belleza singular.
El Camiño do Litoral propone una manera distinta de conocer la costa gallega para descubrir la riqueza paisajística, histórica y cultural recuperando el diálogo entre la tierra y el mar que ha modelado el paisaje, la cultura y el alma de este pueblo. Galicia que sigue mirando al mar y ahora invita a todos a realizar esta ruta para gozar de la inagotable belleza de su costa a la que el Cantábrico y el Atlántico confieren una de sus señas de identidad. @mundiario