La rebelión en Jalisco
La oposición al proyecto del acueducto Solís-León de un grupo de ocho alcaldes de la Ribera del Lago de Chapala, en el vecino Jalisco, se ha intensificado en días recientes, y aunque desde el Gobierno federal y en Guanajuato haya confianza de que no hay argumentos para poner en jaque el plan, el conflicto debe atenderse.
La burra no era arisca: ahí está la triste historia de la presa El Zapotillo que, pese a un decreto presidencial vigente desde el año 1995 para la distribución de las aguas de la cuenca de Río Verde, el rechazo de tres pequeños pueblos que se verían afectados terminó en la decisión del ex presidente López Obrador de borrar de un plumazo a León del beneficio de esta obra y abastecer solo a Guadalajara.
Hoy los ediles de Chapala, Ocotlán, Jocotepec, Poncitlán, Jamay, La Barca, Tizapán y Tuxcueca han endurecido su postura, se están movilizando y exigiendo a la Conagua información completa y diálogo con todos. Su temor es que llegue menos agua al lago y se afecte el suministro a la zona metropolitana de Guadalajara.
La presidenta Claudia Sheinbaum, la Conagua que encabeza Efraín Morales, y la gobernadora Libia García, han repetido desde un inicio que el proyecto que abastecerá a 5 municipios (León, Silao, Irapuato, Celaya, Salamanca) no quitará agua a nadie, que TODA se tomará de los ahorros en la tecnificación del riego.
Lo cierto es que no es nada sencillo convencer sobre algo que todavía no se ha concretado y que está en marcha (la tecnificación del riego agrícola no solo en los canales de conducción sino en las parcelas), ni a la oposición local de productores y agrupaciones en el sur de Guanajuato, como tampoco a los alcaldes de Jalisco.
Detrás del conflicto
Pero además, desde el análisis que hacen las propias autoridades locales, hay más contexto detrás del conflicto: el momento en que surge esta oposición coincide con una crisis hídrica, financiera y operativa en la zona metropolitana de Guadalajara.
El Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa) enfrenta una situación crítica, y aquí algunos datos duros: cartera vencida cercana a los 19 mil millones de pesos, infraestructura obsoleta y limitada capacidad operativa, problemas recientes de calidad de agua y tarifas que no cubren el costo del servicio.
Ante esta crisis, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, le dio las gracias al director del Siapa. “Tomé la decisión de relevarlo, sí, porque hubo muchas omisiones, no se tomaron buenas decisiones”, publicó El Informador apenas este día viernes 27. Durante las últimas semanas, el Siapa suministró agua de mala calidad y con mal olor a por lo menos 170 colonias de la zona metropolitana de Guadalajara.
Y para resolver el problema estiman que requieren inversiones superiores a los 30 mil millones de pesos en obras como el nuevo acueducto Chapala-Guadalajara, la modernización de plantas potabilizadoras y la sustitución de redes obsoletas.
La oposición al acueducto ocurre al mismo tiempo que el Estado de Jalisco enfrenta limitaciones financieras para atender su propio Sistema de Agua Potable. Existe una crisis real en el sistema de agua en Jalisco, hay una necesidad urgente de inversión pública y se activan actores locales que elevan el costo político del proyecto.
Bajo este análisis está claro que el conflicto por esta obra clave para los habitantes de las grandes ciudades de Guanajuato no se explica únicamente por razones técnicas y/o ambientales, sino políticas, financieras y de gobernabilidad local.
Por sobre todo esto existe un Plan Hídrico Nacional 2025-2030 que incluye tres proyectos estratégicos para Guanajuato: la tecnificación del riego agrícola en el Distrito 011, el saneamiento del río Lerma y, la cereza del pastel, el acueducto Solís-León. Está empeñada la palabra de la presidenta Sheinbaum y el compromiso de la gobernadora Libia por hacer todo para que se concrete.
La sacudida Verde
El martes, finalmente, se dio lo que ya habíamos anticipado desde el 7 de marzo pasado aquí en AM y que ya estaba muy cacareado: la renuncia al PVEM del diputado local Sergio Contreras Guerrero, coordinador de la bancada en el Congreso local.
Atrás dejó 22 años de militancia “verde”, en la que fue secretario general (el cargo más alto en el partido en el estado), dos veces diputado local, tres veces candidato a Presidente Municipal en León y regidor de ese municipio. Una carrera nada despreciable.
Como todos sabemos, porque fue inocultable, y él mismo lo declaró durante las semanas previas y el mismo día, la decisión la tomó por su diferencias irreconciliables con Virginia Magaña, la secretaria general desde el 18 de octubre de 2025. Él lo dijo eufemísticamente: que no coincidía con su visión y rumbo del partido.
Lo que dicen, de manera más cruda, sus detractores al interior del “verde”, es que desde el año pasado no le gustó en lo absoluto que la senadora leonesa haya sido la elegida para dirigir el partido, por Jorge Emilio González “El Niño Verde”, el dueño del PVEM.
Y es que él hubiera querido que fuera su “ahijado político”, Gerardo Fernández González, a quien antes ya había impulsado para ser candidato del “Verde” a Presidente Municipal de León en 2024 y como diputado local 2021-2024.
Aunque en el evento en julio, en el municipio de San Felipe, donde el líder nacional Arturo Escobar anunció la llegada de Kikis a la dirigencia, estuvieron presentes Sergio y los suyos, con el paso del tiempo la relación pasó de fría a congelada. Y adiós. Como en todo divorcio la responsabilidad es compartida.
‘Somos el Verde que trabaja’
Lo sorprendente fue que este anuncio tuvo una reacción que nadie hubiera esperado, ni él mismo: un duro mensaje de alguien que fue su compañero en el Comité Ejecutivo Estatal como secretario de Comunicación Social.
Luis Alberto “Rojo” Camarena Manrique, hoy titular de la Secretaría de Organización en el PVEM en el estado e hijo de Beatriz Manrique Guevara, “líder moral” del “Verde” en Guanajuato, publicó un video en su cuenta de X 30 minutos después de que Sergio anunció su renuncia en la misma red social.
“Que se escuche fuerte y claro: estamos más fuertes, más activos y más presentes que nunca. Pero eso no viene de discursos, viene de los hechos.
“Porque nosotros somos el Verde que trabaja. Somos las y los que no le temen al territorio, para quienes entienden que la política se hace en la calle y con el corazón en la causa. Aquí no hay lugar para la simulación. Quienes estamos, estamos listos para dar resultados. Bienvenidos los que vienen a sumar, bienvenidos los que vienen a construir.
“Demostremos que somos la fuerza que Guanajuato necesita. Porque nosotros somos el Verde que trabaja”. Órale.
Se van… con Libia
Al día siguiente también renunciaron ocho de los cercanos de Sergio Contreras. Los más destacados: el exdiputado Gerardo Fernández y la regidora y ex coordinadora del partido en León, Norma López Zúñiga, quienes señalaron diferencias y un distanciamiento con la dirigente estatal Virginia Magaña Fonseca.
Con el mismo argumento renunció Alejandro Flores Razo “El Puma” (Pénjamo), ex diputado local (2015-2018).
De esta forma, para Norma López y Alejandro Flores, este será su segundo divorcio político, porque la primera fue priista antes de ingresar al Verde, partido con el cual fue regidora una primera ocasión, y “El Puma” había pertenecido al PAN y bajo esas siglas fue legislador.
Otros de los que se fueron son: la exdiputada local de 2015 a 2018, Soledad Ledesma Constantino, de Yuriria, quien militó por 20 años con los “verdes”, con diferentes cargos en el Ayuntamiento de Yuriria.
También Luis Gerardo Suárez Rodríguez “Gover”, quien durante dos o tres meses de 2021 fue diputado mientras el diputado propietario Israel Cabrera andaba en campaña como candidato a Presidente Municipal de Guanajuato capital.
Y Jorge Navarrete Rojas, en representación de la regidora Indra Navarrete Rojas, de Valle de Santiago. Además de Alfredo Pérez Velázquez, ex coordinador del partido en León, y Christopher González Navarro, subsecretario de Medio Ambiente en el Gobierno del Estado.
Ya antes había brincado al PAN la diputada de Apaseo el Grande, Itzel Mendo, quien tuvo diferencias con Kikis desde su polémico cambio de voto en junio en rechazo a la despenalización del aborto en Guanajuato.
Este grupo político ex Verde apareció esta semana feliz y contento en una fotografía luego de reunirse con la gobernadora Libia García. “Hemos decidido acompañar desde nuestra causa, la visión que impulsa la Gobernadora: hacer política desde el consenso, el diálogo y poniendo por delante el bienestar de la gente de nuestro estado”, publicó Contreras.
En otra sintonía está Kikis, quien si bien mantiene un diálogo y relación respetuosa con la gobernadora, tiene un claro propósito: terminar con la hegemonía del PAN en Guanajuato de la mano de Morena.
‘Que les vaya bien’: Manrique
Entrevistada por AM al respecto, Beatriz Manrique, quien fue una de las principales figuras del Partido Verde en Guanajuato hasta antes del 2019, sorprendió todavía más que la declaración de su hijo, en virtud de que Sergio fue siempre muy cercano a ella dentro del PVEM y lo impulsó a lograr los cargos que tuvo en el partido.
“Si se van es porque ya no comparten la visión del partido. Y si se van, pues que les vaya bien. ¡Qué les vaya bien! Yo no tengo mucho que decir respecto de los perfiles que estuvieron en la rueda de prensa que pude ver en algunos medios. Lo que sí puedo decir es que hubo generosidad del Partido Verde hacia ellos”, apuntó.
Y aquí lo que tenemos que sopesar es la institución que les dio plataforma a muchas personas.
“Si ya no quieren estar, bueno, pues los vacíos se llenan. En política hay máximas que se repiten y se confirman una y otra vez: los vacíos se llenan y el poder se ejerce”, recalcó Manrique Guevara.
Pero no solo eso, sino que fue más allá. Defendió la dirigencia de Virginia Magaña como una forma clara de cuestionar y desacreditar el argumento de la salida de Sergio Contreras y sus cercanos.
Recordó que “el poder es para ejercerse” y el poder legítimo le fue otorgado a la dirigente en una asamblea legal, sancionada por el Comité Ejecutivo Nacional.
Manrique Guevara, actual diputada local del PVEM en Puebla, pero que sigue pendiente de los asuntos de su partido en Guanajuato, agregó que ve un partido fuerte, trabajando, reestructurándose y respondiendo a una nueva circunstancia, en una nueva expresión de respaldo a la senadora.
Aseguró que el Verde es un partido fuerte que ha sobrepasado y ha sobrevivido a muchas tormentas. Y asumió que esta será una más. Eso está por verse.
Catem, poco a poco
Frente a los escándalos que a nivel nacional se han difundido sobre casos de extorsión y abusos de liderazgos vinculados a la Catem (Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México) que encabeza en lo nacional Pedro Haces, en Guanajuato consolidan su presencia poco a poco, hasta ahora sin señalamientos.
En Guanajuato desde noviembre de 2023 está a la cabeza como secretario general el empresario leonés Ricardo Padilla Sanromán, quien tiene un perfil más cercano al grupo panista en el poder que a la oposición, y que busca hacer crecer la organización sindical privilegiando una buena relación con autoridades y empresas.
Aunque el dominio sindical en la entidad lo mantiene la CTM que encabeza el priista Hugo Varela, según los datos de la Catem en Guanajuato suman ya 22 mil trabajadores sindicalizados, teniendo su mayor fortaleza en la planta armadora japonesa Mazda, ubicada en Salamanca, con cerca de 9 mil, un Contrato Colectivo de Trabajo que ganaron apenas en marzo del 2025 con el 85 % de los votos.
Padilla Sanromán destaca que han cumplido con lo ofrecido en sus contratos como fue bajar de 2 % a 1 % la aportación de los trabajadores al sindicato, que haya libertad sindical en los comités que los representan en cada empresa, rendición de cuentas de qué se hace con el dinero, y gestionar mejores condiciones laborales.
“Estamos en contra del conflicto obrero-patronal”, sostiene el secretario general.
La Catem, junto con otros sindicatos, participa también en el proyecto del tren de pasajeros tramo Querétaro-Irapuato cuya obra fue asignada al consorcio portugués Mota-Engil México. Una gran prueba para sindicatos, empresas y autoridades.