La llegada de la Semana Santa en México coincide con uno de los periodos vacacionales más importantes del año. Sin embargo, en 2026, las playas del país enfrentan un escenario complejo marcado por la presencia de sargazo en el Caribe y un derrame de petróleo en el Golfo de México, lo que ha encendido alertas ambientales y movilizado a diversas autoridades.
De acuerdo con organizaciones ambientalistas, el derrame de hidrocarburos ha afectado aproximadamente 630 kilómetros de costa, principalmente en estados como Veracruz y Tamaulipas. Esta situación ha obligado a una respuesta coordinada entre distintas dependencias del Gobierno federal para contener y mitigar los impactos.