Aunque desde niño ha practicado deporte, Mauricio Pichardo Pichardo, encontró en el atletismo su gusto y su talento: en 2025, con 15 años, se coronó campeón de duatlón en la Olimpiada Nacional de la Conade, representando a Guanajuato.
Mauricio es originario de la comunidad El Derramadero, municipio de Doctor Mora, y estudia preparatoria en el SABES de la vecina comunidad de El Lindero. Además, trabaja los fines de semana en una empresa de lavado de autos.
Practica el atletismo de medio fondo desde hace dos años, pero ya tiene grandes logros: medalla de oro en duatlón (carreras y bicicleta), en la Olimpiada Nacional 2025 con sede en Mérida, y, en ese mismo evento, pero en Tlaxcala, la medalla de bronce en atletismo, en 2,000 metros. Ambas, en su categoría.
“El deporte es bueno para despejar la mente, abre muchas puertas a más cosas”, dijo en entrevista Mauricio, quien reconoció el apoyo de su entrenador, José Abigail García Espínola, quien cuenta con amplia trayectoria en la región.
El atletismo “me gusta por la convivencia con los compañeros, los lugares a donde uno va y cómo se esfuerza (…) Cuando uno está estresado y le toca entrenar, uno no quiere pero sí nos gusta salir y deja uno de pensar las cosas que estaba pensando antes”.
Para poder cumplir con todo, entre semana, se suele levantar a las 5 de la mañana para ir primero a entrenar, luego a la escuela y por la tarde, descansa.
Por falta de instalaciones deportivas en su comunidad, suele entrenar a un costado de la carretera, aunque tomando las precauciones posibles. Sin embargo, recibe apoyos de los gobiernos estatal y municipal, y con la ayuda de su entrenador, ha podido encontrar una metodología para conseguir la fortaleza física y mental para competencias de hasta seis horas, corriendo y pedaleando.
Su madre, Ofelia Pichardo, reconoce que al principio le daba miedo “soltar” a su hijo: era porque lo veía muy niño para andar solo, viajando. A su primera competencia, de última hora, no lo dejó ir, pero lo vio tan triste que desde entonces lo deja moverse a sus anchas, pero sí lo orienta sobre las conductas peligrosas o de riesgo, sobre todo porque visita muchos lugares y conoce personas diferentes.
Mauricio confiesa que como estudiante le falta “pegarle” a los mejores promedios, pero le echa ganas y lleva una vida “normal”: tiene a sus amigos, le gustan los gallos y los animales de granja. Sobre el futuro, piensa dedicarse al atletismo y más adelante, volverse entrenador de otros chicos.
Actualmente se está preparando para participar en una competencia de alto nivel en EUA, la Bryan Clay Invitational, un importante encuentro de atletas colegiales organizado por la Universidad Azusa Pacific, en California, del 16 al 18 de abril.