El sistema climático global ha entrado en una fase de reordenamiento masivo. Tras un periodo de dominio de fases frías, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) oficializó este 12 de marzo el estatus de ”Vigilancia de El Niño”.
Los modelos dinámicos no solo prevén un cambio estacional, sino la formación de un ”Súper El Niño” , un evento disruptivo cuya magnitud podría rivalizar con los récords históricos de 1997 y 2015, llevando al planeta a superar nuevos umbrales térmicos hacia 2027.