La edición 68 del Ariel tuvo presencia coahuilense. Y es que la cineasta Connie Martínez, con la estatuilla en la mano, no tardó mucho en recordar de dónde viene: Saltillo. La realizadora y su esposo, Christian Galindo, ganaron el premio a Mejor Diseño de Arte por ‘Autos, Mota y Rocanrol’ y todavía intentaban asimilar una noche que, aseguraron, difícilmente podrán olvidar.
‘Nos sentimos muy, muy honrados. Fue algo increíble. Esta noche, la verdad, nunca la vamos a olvidar’, dijeron en entrevista con esta casa editorial, momentos después de subir a recibir la codiciada estatuilla. Pero había otra razón para celebrar. Para ambos, el reconocimiento significaba también poner bajo los reflectores una película realizada desde el cine independiente. ‘Que se reconozca el cine independiente. Es una película que hicimos con mucho esfuerzo, con amigos. Es algo increíble’.
La cinta dirigida por José Manuel Cravioto tuvo además una noche particularmente afortunada. Connie y Christian celebraron que la producción fuera acumulando reconocimientos en las categorías en las que competía: ‘Estamos muy orgullosos de la peli’, resumieron. Y orgullosos también de la estatuilla que apenas acababan de recibir: ‘Pesa, pesa’, bromearon mientras sostenían el Ariel.