La reciente muerte de al menos seis personas tras la administración de sueros vitaminados ha encendido las alertas sanitarias en México. El caso ha reabierto un debate urgente: ¿realmente sirven estos tratamientos o representan un riesgo innecesario?
¿Qué son los sueros vitaminados?
Los llamados “sueros vitaminados” son soluciones intravenosas que combinan vitaminas, minerales y, en algunos casos, medicamentos, administradas directamente al torrente sanguíneo mediante venoclisis.
En redes sociales, su popularidad ha crecido gracias a celebridades e influencers que los promocionan como una forma rápida de:
- “Fortalecer el sistema inmune”
- Combatir el cansancio
- Mejorar la apariencia física
Sin embargo, no existe evidencia científica sólida que respalde su uso con estos fines en personas sanas.
¿Quién realmente necesita vitaminas intravenosas?
La respuesta médica es clara: prácticamente nadie en condiciones normales.
El uso de vitaminas por vía intravenosa solo está indicado cuando existe una deficiencia comprobada, diagnosticada mediante estudios clínicos y bajo supervisión médica. En esos casos, un profesional de la salud determina:
- Qué vitamina administrar
- La dosis adecuada
- La vía de aplicación
- La duración del tratamiento
Fuera de estos escenarios, su uso no es preventivo ni necesario.
El negocio detrás de los sueros
Uno de los factores que explica su popularidad es el alto margen de ganancia. El costo real de los insumos (solución salina, equipo y vitaminas) no supera los 400 pesos, pero los servicios se venden entre 2,000 y 3,000 pesos por sesión.
Esto ha dado pie a la proliferación de servicios a domicilio, muchas veces operados por personal sin la capacitación adecuada.
Riesgos reales para la salud
Lejos de ser inofensivos, estos procedimientos pueden provocar complicaciones graves, entre ellas:
- Infecciones por falta de esterilidad
- Infiltración o daño en la vena
- Reacciones alérgicas severas (anafilaxia)
- Sobredosis de vitaminas, conocida como Hipervitaminosis
Este último riesgo es particularmente preocupante con vitaminas liposolubles, que se acumulan en el cuerpo y pueden volverse tóxicas.
El mito de “más vitaminas = mejor salud”
Especialistas coinciden en que una persona con una dieta equilibrada —rica en frutas, verduras, leguminosas y fibra— no necesita suplementos ni sueros vitaminados.
Además, muchos productos comercializados como “naturales” o de herbolaria:
- Carecen de evidencia científica
- No garantizan seguridad
- Pueden interactuar con otros medicamentos
La importancia de la regulación sanitaria
En México, cualquier medicamento o sustancia debe contar con la aprobación de la COFEPRIS para su comercialización segura.
Por ello, expertos recomiendan:
- No aceptar tratamientos fuera de hospitales o clínicas certificadas
- Evitar servicios a domicilio sin respaldo médico
- No consumir sustancias sin prescripción
Un llamado a la responsabilidad
El auge de estos servicios ha puesto en evidencia un problema mayor: la desinformación en temas de salud y el aprovechamiento económico de ello.
Especialistas advierten que:
- Se debe sancionar a quienes lucran con prácticas engañosas
- Los profesionales de la salud que participen en estas actividades podrían enfrentar sanciones, incluso la pérdida de su cédula
Conclusión: salud sí, riesgos no
Los sueros vitaminados no son una solución mágica ni preventiva. En la mayoría de los casos, representan un gasto innecesario y un riesgo evitable.
La recomendación es clara:antes de cualquier tratamiento, consulta a un médico certificado y confía únicamente en servicios regulados. Porque cuando se trata de salud, la evidencia científica debe estar por encima de las tendencias.
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