La llegada de la primavera marca el inicio de una temporada crítica para diversas plagas domésticas, especialmente las chinches de cama, insectos persistentes que pueden instalarse en cualquier hogar. A diferencia de lo que muchos creen, su presencia no está relacionada con la falta de higiene, sino con su facilidad para transportarse en ropa, equipaje o muebles.
El aumento de la movilidad y las temperaturas templadas acelera su reproducción, por lo que identificar las señales tempranas es clave para evitar una infestación mayor.