A más de dos semanas del inicio de la guerra en Medio Oriente, iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, los efectos económicos del conflicto ya comienzan a sentirse en distintos países y particularmente en la región fronteriza entre Texas y Chihuahua, donde el incremento en los combustibles amenaza con impactar sectores clave de la economía local.
En ciudades fronterizas como El Paso y Ciudad Juárez, conductores han reportado aumentos recientes en el precio de la gasolina, reflejo de la volatilidad que suele registrarse en los mercados energéticos cuando estallan conflictos en regiones clave para la producción o transporte de petróleo.
El catedrático de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), Tom Fullerton, advirtió que los riesgos económicos derivados del conflicto son elevados y que los sectores más afectados serán aquellos que dependen intensivamente del consumo energético.
“Los sectores que probablemente resentirán más el impacto son las manufacturas, la construcción y el transporte, porque son industrias con un alto uso de combustibles”, explicó.
Expertos coinciden que, aunque los incrementos actuales son moderados, el verdadero impacto podría observarse en las próximas semanas si el conflicto se prolonga y afecta de forma más directa la producción global de energía.
Estrecho de Ormuz
Y es que la guerra en Medio Oriente ha alterado de manera significativa los mercados energéticos internacionales, especialmente tras el cierre o interrupción del tránsito en el Estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Las tensiones militares y los ataques contra infraestructura energética han reducido el suministro de petróleo y gas natural, provocando un fuerte incremento en los precios del crudo, que ya supera los $100 por barril en los mercados internacionales y amenaza con llegar a los $200.
“En esta región, los sectores más afectados probablemente serán aquellos que son intensivos en el uso de combustibles energéticos”, subrayó el especialista.
Este encarecimiento de la energía se ha trasladado rápidamente a los combustibles en distintas regiones del mundo, generando aumentos en gasolina, diésel y transporte aéreo, además de presionar los niveles de inflación en varias economías.
Gasolina en región: hasta $4+
En menos de una semana, el precio promedio de la gasolina en la región aumentó casi un dólar, colocándose en $3.89 por galón, mientras analistas del sector energético advierten que el precio podría alcanzar o incluso superar los $4 en los próximos días si la tensión internacional continúa.
Para el profesor Fullerton, el incremento en los combustibles tendrá un efecto dominó sobre la economía regional.
“La tasa inflacionaria se elevará como consecuencia de la guerra y del impacto sobre la producción y el transporte del petróleo y el gas natural”, señaló el economista.
Difícil estimar alcance
A pesar de las preocupaciones económicas, Fullerton señaló que aún es difícil estimar con precisión el alcance de las consecuencias económicas porque todo dependerá de cuánto tiempo dure el conflicto.
Históricamente, los conflictos armados en regiones estratégicas para el suministro energético han provocado fuertes reacciones en los mercados internacionales del petróleo, lo que suele traducirse en incrementos inmediatos en el precio de la gasolina.
A pesar de los efectos ya visibles en los mercados energéticos, los especialistas coinciden en que aún es difícil estimar cuánto tiempo podría prolongarse el conflicto y, por lo tanto, cuánto durarán sus repercusiones económicas.
La incertidumbre geopolítica mantiene en alerta a gobiernos y mercados financieros, mientras analistas advierten que si el bloqueo en rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz se prolonga, el precio del petróleo podría seguir aumentando y provocar nuevas presiones inflacionarias a nivel global.
“Los riesgos económicos son muy elevados, pero todavía no está claro cuánto tiempo se prolongará la guerra”, advirtió Fullerton.
Comercio, transporte y manufactura en riesgo
En la frontera Paso del Norte, donde la economía depende en gran medida del comercio, el transporte y la industria manufacturera, el aumento en los costos de energía podría convertirse en uno de los principales desafíos económicos de las próximas semanas.
Por ahora, especialistas recomiendan observar la evolución del conflicto y el comportamiento de los mercados energéticos internacionales, factores que determinarán si el impacto económico en Estados Unidos y en la frontera se mantiene limitado o se intensifica en los próximos meses. (Jaime Torres/El Diario de El Paso)