Ni la lluvia pudo sofocar las llamas del infierno que encendió AC/DC en el Estadio GNP Seguros, las cuales reafirmaron su estatus de leyendas del rock en la primera de tres fechas para los capitalinos.
Entre cuernos de "diablitos" que portaron los asistentes y que contrastaron con la noche cernida en Ciudad Deportiva y con la actuación de los neoyorkinos The Pretty Reckless, inició una de las noches más anticipadas del 2025, que ante el leve retraso de la banda tuvo los gritos de los asistentes como telón.
De inmediato los clásicos reventaron las bocinas y la noche inició con If you want blood (you've got it). "Blood on the streets, blood on the rocks" coreado por las gargantas de todos los presentes, quienes entre jubilo y las cervezas desataron una atmósfera sin igual.
El uniforme de estudiante que ha acompañado a Angus Young por aproximadamente medio siglo no podía faltar junto a su icónica Gibson SG negra, que hicieron sonar uno de los himnos del rock en general, Back in Black, la cual aunque temprano en el show fue indicador de que lo mejor no siempre se guarda a para el final, pues con los australianos este término es tan amplio como el mismo concierto.
También te puede interesar: Adaptan con IA el anuncio de Lego con nuevas celebridades
Demon Fire y Shot Down in Flames siguieron en el repertorio de la jornada y sirvieron como antesala para otro clásico inmortal: Thunderstruck, que además de estar coreada llevó a uno de los asistentes de general a encender una bengala roja que hace recordar la esencia del rock de la vieja escuela: rebelde y espectacular.
AC/DC dio un viaje hacia temas del último siglo
Tras la expresión de emoción de Brian Johnson "holy shit", siguió Have a Drink on me, que resonó hasta el último rincón del recinto.
De pronto las luces que fueron un gran atractivo en enormes paneles sobre el escenario, se extinguieron por un momento y de en medio de la estructura bajó una campana que advirtió el inicio de la icónica Hells Bells.
Mientras los cuernos en las cabezas de los asistentes permanecían encendidos y asemejaban a un mar de destellos escarlata, AC/DC dio un viaje hacia temas del último siglo con Shot in the Dark y Stiff Upper Lip, que sonaron una seguida de la otra.
Pero de inmediato los riffs volvieron en el tiempo y High Way to Hell volvió al GNP en el infierno mismo, pues hubo fuego en el escenario, en las pantallas y entre la multitud, que inexplicablemente volvió a hacer gala de bengalas y que sumaron para desatar una energía única, la del rock y todos los corazones latiendo al unísono.
Aunque septuagenarios, Brian Johnson y Angus Young dieron cátedra de como el rock los mantiene jóvenes y la edad no fue ningún impedimento para sonar canciones con la misma maestría de hace medio siglo pero tampoco lo es para reducir su presencia escénica y moverse a lo largo y ancho de la tarima, con saltos, bailes y pasos acelerados, de los cuales dieron gala toda la noche.
Aunque Shoot to Trill, Sin City y Jailbreak no fueron los temas más seguidos por la multitud de cuernos escarlatas, precedieron a Dirty Deeds Don Dirty Cheap, que regaló uno de los momentos más espectaculares de la noche, el de Young haciendo gala de sus habilidades en las seis cuerdas, lo cual fue aplaudido por todas las almas presentes.
Brian Johnson interactuó con el público
Ya en la recta final de la noche sonó High Voltage que permitió a Brian Johnson interactuar con el público entre réplicas a sus gritos, pero sorprendió más cuando tomó una bandera nacional y envolvió su cuello para concluir el tema con ella puesta.
Con una SG bicolor, que ya había tomado anteriormente Angus se dispuso a hacer sonar Riff Raff, un tema de rock puro y directo que hace honor a su nombre por lo ruidoso y lo estridente que es y que hace comprender por qué eran unos inadaptados sonoros cuando la publicaron en 1978 en su álbum Powerage.
Aún quedaban clásicos por sonar y You Shook Me All Night Long siguió en la lista, cantado con fuerza por un estadio entero que mantuvo la energía al máximo para disfrutar del hard rock de Whole Lotta Rosie y Let There be Rock, que evocó AC/DC.
Al más puro estilo del hard rock de los 70, suena Let There Be Rock
— @diario24horas (@diario24horas) April 8, 2026: Alan Hernández / Diario 24 Horas pic.twitter.com/IsycTG0HKU
También te puede interesar: Marilyn Monroe, un icono feminista detrás de la estrella hipersexualizada
Improvisaciones
Seguido de ello, Young tomó con la maestría que lo caracteriza las seis cuerdas para interpretar improvisaciones, que fueron la manera de comunicarse con su público, a través de la voz de las pastillas y la amplitud sonora.
Los cuernos debieron permanecer encendidos todavía un poco más y aunque algunos ya se disponían a abandonar sus lugares, otros se regresaron al ritmo de T.N.T, pues nadie debería abandonar un concierto de los australianos sin presenciar este tema.
Finalmente llegó Those About to Rock (We Salute you), que despidió entre jubilo y lágrimas de algunos, un momento por el que esperaron 17 años, el de ver volver a AC/DC a México y que aunque no existe una declaración explícita, muchos advierten que esta es la gira que trae a los australianos por tercer y última vez en la vida.
Aún restan dos fechas para la banda en México, el sábado 11 y el miércoles 15 de abril.