Fue una amiga querida, priista de cepa, de las que verdaderamente están convencidas de que el PRI representó un gran beneficio para México durante el siglo pasado; de las que se entristecen frecuentemente, pero también se ponen fúricas por lo que llaman “el lento entierro” de su partido a manos de “Alito”, quien suelta la provocadora pregunta:
– Morena, ¿qué? ¿Quince años de qué? —arenga poniendo los ojos medio en blanco y frunciendo el ceño en señal de molestia.