RIAD, ARABIA SAUDITA- Tras el ataque más mortífero en Arabia Saudita en más de una década, el príncipe heredero Mohammed bin Salman enfrenta una presión cada vez mayor para encontrar la manera de evitar que la milicia hutí en Yemen, respaldada por Irán, dispare misiles y drones contra su país.
Sin embargo, el príncipe, gobernante de facto de Arabia Saudita, tiene pocas opciones al enfrentar un conflicto asimétrico con un adversario que se ha fortalecido desde que él lideró una guerra desastrosa en su contra hace una década, dicen los analistas.