El pleno del Senado aprobó una reforma para que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) forme parte de la Junta Directiva del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (Sinade), a fin de dar respuesta institucional y técnica ante las manifestaciones de violencia en las competencias deportivas.
Con 103 votos unánimes, la Cámara Alta avaló que la dependencia encabezada por Omar García Harfuch tenga incidencia directa en la prevención de la violencia en el deporte profesional y amateur, como el futbol.
El dictamen de la reforma, remitido a la Cámara de Diputados, señala que "la violencia en el deporte es consecuencia de factores estructurales como la impunidad, la débil educación cívica, la falta de coordinación entre autoridades y la ausencia de mecanismos normativos eficaces para prevenir, atender y sancionar conductas violentas".
"Además, su impacto no se limita al ámbito deportivo; se extiende al entorno social, económico, institucional y jurídico, afectando la percepción ciudadana, la asistencia familiar, la inversión privada y la proyección internacional del deporte mexicano", precisa el texto.
Estrategia de prevención
Desde la valoración de los senadores de todas las fuerzas políticas, "la incorporación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana a la Junta Directiva del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte se presenta no solo como una medida pertinente, sino como una acción estratégica, legalmente viable y socialmente impostergable".
"Su participación contribuirá a integrar capacidades operativas, herramientas de prevención del delito, mecanismos de protección civil y estrategias de inteligencia institucional al diseño de políticas deportivas a nivel nacional, estatal y municipal", sostiene la exposición de motivos.
El dictamen resalta que "esta reforma no pretende militarizar el deporte ni subordinarlo a una lógica punitiva, sino garantizar que su desarrollo se dé bajo condiciones de seguridad, paz y confianza para todas las personas".
Coordinación permanente
"Significa reconocer que el deporte no está exento de las dinámicas sociales que lo rodean, y que solo mediante un enfoque integral —donde deporte, seguridad y derechos humanos trabajen de la mano— se podrá reconstruir el sentido profundo del deporte como espacio de transformación, inclusión y bienestar", precisa.
Desde la tribuna del Senado, la legisladora Ana Karen Hernández, del PT, explicó que "esta reforma fortalece la coordinación entre deporte y seguridad pública, nos permite diseñar y mejorar los protocolos, homologar criterios, compartir información, pero, sobre todo, prevenir antes que reaccionar".
"El Mundial nos dejó ver que esa coordinación es posible, ahora debemos hacer que forme parte permanente de la política deportiva del Estado mexicano, porque el deporte no solamente es competencia ni un espectáculo: el deporte es salud, convivencia, comunidad y una extraordinaria herramienta para reconstruir el tejido social", concluyó.