Anne Hathaway comparte su nombre con la esposa de William Shakespeare. Aunque podría parecer una coincidencia destinada al mundo del espectáculo, la influencia artística le llegó realmente de su madre, la actriz de teatro Kate McCauley Hathaway.
Con una formación interpretativa muy completa, Hathaway estudió actuación, canto y baile. Su debut en Hollywood llegó con la comedia familiar de Disney ‘El Diario de la Princesa’, dirigida por Garry Marshall en 2001. La historia, en la que una adolescente de San Francisco descubre que pertenece a la realeza, catapultó a la actriz a la popularidad. Sin embargo, evitó encasillarse y encadenó proyectos con personajes muy distintos, consolidando su versatilidad.
Papeles emblemáticos como la sufrida asistente en ‘El Diablo Viste a la Moda’, la antiheroína Catwoman en ‘El Caballero de la Noche Asciende’ de Christopher Nolan (2012) o Fantine en ‘Les Misérables’ de Tom Hooper (2012) le valieron un amplio reconocimiento, incluido su propia estrella en el Paseo de la Fama en 2019.