Un amplio análisis publicado en la revista The Lancet concluyó que los cannabinoides ofrecen beneficios limitados o nulos para la mayoría de los trastornos de salud mental.
La investigación revisó 54 ensayos clínicos aleatorios realizados entre 1980 y mayo de 2025, con la participación de 2,477 personas, evaluando el uso de cannabis como tratamiento principal.
Principales hallazgos
En términos generales, los resultados no encontraron evidencia significativa de mejora en:
- Trastornos de ansiedad
- Trastornos psicóticos
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- Trastornos por consumo de sustancias, como opioides
El autor principal, Jack Wilson, señaló que aunque algunos pacientes reportan mejoras, la evidencia global no respalda su uso rutinario.
¿Hay algún beneficio?
El estudio sí identificó posibles efectos positivos en casos específicos, aunque con evidencia limitada:
- Reducción del consumo en personas con trastorno por consumo de cannabis
- Disminución de tics en síndrome de Tourette
- Mejora en el sueño en pacientes con insomnio
- Cambios leves en algunos rasgos del espectro autista
Sin embargo, los investigadores advirtieron que la calidad de la evidencia es baja en varios de estos casos.
Vacíos importantes en la investigación
Uno de los hallazgos más relevantes es la falta de estudios sobre depresión, una de las principales razones por las que muchas personas recurren al cannabis medicinal.
Esto evidencia una laguna importante en la investigación científica sobre su uso terapéutico.
Un uso en aumento
El uso de cannabis medicinal ha crecido en países como Estados Unidos, Canadá y Australia, donde muchos pacientes lo utilizan para tratar ansiedad, estrés y problemas de sueño.
Este crecimiento contrasta con la falta de evidencia sólida que respalde su eficacia en la mayoría de los casos.
¿Qué sigue?
Los investigadores subrayan la necesidad de realizar más estudios de alta calidad, con muestras más grandes y representativas, para entender mejor el papel del cannabis en la salud mental.
“Es evidente que necesitamos más investigación, especialmente en afecciones con pocas alternativas de tratamiento”, afirmó Jack Wilson.