León.- Desde las aulas a la vida real, un grupo de estudiantes de la Universidad de Guanajuato (UG) encontró en la cocina tradicional una historia poderosa para contar. Se trata de “La herencia que somos”, un cortometraje documental que forma parte del Concurso de Identidad y Pertenencia del Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF) , proyecto liderado por Michel Durán y Sebastián Pimentel con el que buscan preservar la memoria gastronómica del estado.
El proyecto comenzó a inicios de este año, con una premisa clara: hablar de identidad desde algo cercano y profundamente humano.
“Pensamos: ¿qué nos gusta? Pues comer”, compartió entre risas Michel, quien es el director del corto.
Pero más allá del gusto, encontraron una inquietud: rescatar recetas y tradiciones que, con el paso del tiempo, comienzan a desaparecer.
Así fue como llegaron a San José Iturbide, donde encontraron a la protagonista ideal.
Sara Arvizu: guardiana de la cocina de herencia
El documental sigue la historia de Sara Arvizu Rico, cocinera tradicional de la comunidad de Villa El Capulín, quien junto a su esposo mantiene vivo un legado culinario en su restaurante.
Su cocina (definida como mestiza) mezcla influencias otomíes, chichimecas y españolas, conservando técnicas transmitidas por generaciones.
Para nosotros fue muy especial poder entrar a su casa, conocer a su familia y entender su visión”, explicó Michel Durán.
Más que una cocinera, el equipo la define como una defensora del sabor guanajuatense.
Experiencia humana, más que técnica
Aunque el proyecto representa un reto técnico importante, el aprendizaje ha ido mucho más allá de lo académico.
Es muy enriquecedor, no solo en lo profesional, también en lo humano”, destacó Sebastián Pimentel, director de sonido.
La convivencia con Sara y su familia, así como los talleres impartidos por el GIFF, han marcado profundamente al equipo, que está conformado por 10 estudiantes de Artes Digitales.
El reto de crear en equipo… y contra el tiempo
Con fechas límite marcadas rumbo a su entrega final, el proceso no ha sido sencillo.
Coordinar horarios, responsabilidades y actividades académicas ha sido uno de los mayores desafíos.
“Cada quien tiene sus tiempos, pero lo hemos logrado con organización y apoyo constante”, explicaron.
El acompañamiento de asesores y la estructura del festival han sido clave para mantener el rumbo del proyecto.
Un sueño que trasciende la pantalla
Ser parte del Concurso de Identidad y Pertenencia del GIFF no solo representa una vitrina, sino un logro personal y colectivo.
“Es un sueño cumplido”, afirma Durán. “Poder llevar lo aprendido en la escuela a la práctica, contar historias reales y trabajar con un equipo tan talentoso”.
Para ellos, el impacto va más allá del corto: se trata de visibilizar historias que muchas veces permanecen ocultas.
Cómo apoyar el documental ‘La herencia que somos’
El equipo lanzó una campaña en Kickstarter para financiar parte del documental y ampliar su alcance.
Además, comparten avances, detrás de cámaras y contenido del proceso creativo en redes sociales bajo el nombre La herencia que somos.
La invitación es clara: sumarse a una historia que celebra la identidad, la tradición y el sabor de Guanajuato.
Con historias como esta, el Festival Internacional de Cine de Guanajuato, cuya edición 2026 se realizará del 24 de julio al 2 de agosto, reafirma su compromiso con las nuevas generaciones de cineastas.
“La herencia que somos” no solo documenta la cocina tradicional, también refleja el espíritu de quienes buscan preservar, desde el cine, aquello que define a una comunidad.
Porque al final, como lo plantea su título, la identidad también se hereda… y se cuenta.
LCCR