Gilda Ríos/Ciudadanx de a pie
Aunque escribo hace 22 años, en el mundo literario como tal llevo apenas seis.
En pandemia comencé a publicar y a partir de ahí me involucré en las letras que, pese a que me han dado muchísimas satisfacciones, también son complejas y poco solidarias.
En la escena literaria local hay muchísimos personajes deseosos de herir y en lugar de generar espacios sanos para el desarrollo de más y mejores colegas que se sumen a la comunidad, pareciera que solamente les importa recibir halagos y dictámenes positivos en convocatorias.
Fuera de eso, cualquier otro esfuerzo les parece menor y no se limitan a ignorarlo, sino que hacen el mayor de los esfuerzos por denostarlo, eso sí, de manera indirecta, sin dar nombres, porque son muy cobardes y no son siquiera para sostener sus opiniones de forma frontal.
Mientras, algunas tratamos de llevar la palabra al barrio, de compartir letras con quien quiera sumar y abrimos las puertas a cualquiera que tenga inquietud por la literatura, sin falsas pretensiones de corrección y con el único ánimo de promover un acercamiento positivo a la cultura, aunque a los que se autoperciben como la crema y nata literaria les incomode nuestra existencia.
Seguiremos palabreando.