En la última década se ha observado una aceleración muy acentuada hacia la digitalización y la masificación de los productos financieros en la población mexicana. Tal es el grado que se ha alcanzado, que dentro de poco los servicios bancarios “tradicionales” serán vistos orientados a la tecnología, aseguró Pedro Rivas, director general de Mercado Pago.
En un momento en el que empezarán a competir participantes bancarios con un modelo basado en infraestructura física, pero con visión hacia la digitalización, frente a otros integrantes con un modelo de negocio 100 por ciento digital y tecnológico, el directivo de la plataforma de servicios financieros ve grandes oportunidades.
“Para delante, los bancos o instituciones que vienen de hace muchos años y los que somos más nuevos en este sistema, eventualmente nos vamos a conjuntar ‘donde se mezclan las aguas’, pero a fin de cuentas va a ser un lugar donde todos van a poder operar. De hecho, ya estamos operando”, destacó en el marco de la 89 Convención Bancaria.
En su visión, la tecnología ha permitido que se acelere el acceso de los mexicanos a productos financieros y, a la par, ha permitido mejorar la calidad de muchos de esos servicios a fin de darle mayor claridad a la población en la forma como pueden gestionarlos. Aunque reconoció que hay retos, “estamos a la mitad de ese ciclo en la transformación de las finanzas del país”.
Justamente sobre el desarrollo de negocios en México frente a diversos factores de incertidumbre, como las relaciones comerciales o bajo crecimiento económico, el director general de Mercado Pago sostuvo que la idea de ser banco en territorio nacional es muy rentable y por eso no quitan el dedo del renglón en los procesos para convertirse en uno.
“La incertidumbre en los negocios es parte de una constante y quien se puede adaptar un poquito mejor, un poquito más rápido, es quien acaba teniendo permanencia en el tiempo y Mercado Pago y Mercado Libre han sido, hasta ahora, muy buenos en hacer eso”, destacó.
Fundado en 2003, Mercado Pago opera en Argentina, Brasil, México, Colombia, Chile, Uruguay, y Perú con soluciones de pago tanto en el mundo digital como físico. En el país resalta la presencia tangible que han logrado a través de Terminales Punto de Venta (TPVs) y alianzas con tiendas de conveniencia.
Con el aval para operar como Institución de Fondos de Pago Electrónico (IFPE) bajo la Ley Fintech, en septiembre de 2024 presentó su solicitud ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para transformarse en banco múltiple, proceso en el que se encuentra actualmente para poder operar bajo esa figura financiera, que le permitiría abarcar una gama amplia de operaciones.
“Ser una compañía latinoamericana que da servicio a Latinoamérica es una ventaja competitiva importante, porque nos permite, por un lado, meter foco, y, por otro, la gente que está tomando decisiones y la que opera día a día entiende la región. Acabamos teniendo una cercanía un poco más tangible que un competidor que pueda venir de otra región del mundo”, destacó.
Trabajar para destacar
Ante este panorama y avances, Pedro Rivas consideró que los bancos y los que están por entrar en este sector harán inversiones importantes para brindar soluciones innovadoras que llamen la atención de los usuarios que buscan buenos productos financieros. Sin duda, –añadió–, esta competencia generará riesgos que servirán como un filtro hacia una consolidación.
Por ejemplo, dijo que habrá bancos que no lograrán crecer sin un subsidio importante de la matriz o que algunos lanzarán un producto financiero al mercado que no logre estar a la altura de la demanda de los usuarios. En este proceso, algunas instituciones fallarán y otras verán menor crecimiento o acentuarán su declive, vislumbró.
“Los que logren adaptarse posterior al nuevo cambio que pueda venir o la nueva paradigma que tengamos que enfrentar, son los que van a continuar sobreviviendo y los que no se puedan adaptar, pues eventualmente puede que desaparezcan o se queden atendiendo a unos nichos muy específicos”.
No obstante, “es natural” que haya más instituciones interesadas en entrar al mercado mexicano y el lado bueno de esa competencia es que benefician al usuario final. “Es un atributo bueno de este país: el hecho de que se continúe apostando por la libre competencia”, expuso Pedro Rivas.
De hecho, “los bancos no estaban tan acostumbrados a que hubiera competencia en servicios financieros de manera tan amplia como la hay el día de hoy”, pero los nuevos jugadores están encontrando nuevas verticales donde puedan ofrecer servicios a usuarios a los que no se les había ofrecido una atención adecuada, concluyó el director de la plataforma líder de servicios financieros en el país.