“¿De qué lado quieres estar?, ¿del que paga la suscripción o del que vende la suscripción?” Con esta pregunta, Marco Casarin, director general de Meta, retó a jóvenes emprendedores durante su participación en incMTY 2026, el festival de innovación y emprendimiento del Tecnológico de Monterrey.
El directivo subrayó que la Inteligencia Artificial (IA) representa una oportunidad creciente para los negocios. Tan solo en Latinoamérica, este mercado está valuado en 12,700 millones de dólares y crece a una tasa anual de 28%, de acuerdo con datos de la Linux Foundation.
En este contexto, planteó una disyuntiva clave: ser consumidores de soluciones de IA o convertirse en desarrolladores y proveedores de estas tecnologías.
La intención es que tomen de la mano la Inteligencia Artificial y le den un propósito que vaya más allá: hacer más productiva a la empresa, ayudar a cumplir objetivos como estudiantes, investigadores o empresarios”.
Innovar con IA
Marco Casarin puntualizó en que el entorno empresarial ha cambiado y las organizaciones no compiten únicamente con innovación, sino por hacerlo con apoyo de la tecnología.
“El ciclo de innovación es algorítmico. No vas a competir contra la innovación, sino contra la innovación asistida con IA”.
En México, esta tendencia ya es visible. El 83% de los negocios que han adoptado IA reportan un aumento de 16% en sus ingresos, mientras que 94% de las pymes afirma haber mejorado su eficiencia operativa.
Para el directivo, el potencial está claro; la demanda existe, las herramientas están disponibles y el reto es cómo las empresas aprovechan estas plataformas para ser más competitivas.
De la creatividad al comercio conversacional
Las empresas ya usan la IA en distintas áreas, desde marketing hasta atención al cliente. En el ámbito creativo, por ejemplo, la IA permite generar imágenes, textos publicitarios y campañas completas en cuestión de minutos, reduciendo significativamente los tiempos de trabajo.
Lo que antes tomaba horas, hoy puede realizarse en minutos, lo que permite a las empresas escalar su producción de contenido y optimizar recursos.
Hoy el nuevo diseño de marketing no se trata de qué tan ocurrente eres, sino de qué tan asertivo es el mensaje que logras conectar con tu audiencia”.
Otro punto clave es el comercio conversacional, donde la IA ayuda a analizar las interacciones con los clientes, entender su intención y mejorar la experiencia.
Estas herramientas permiten obtener información valiosa sin necesidad de gestionar grandes volúmenes de datos, facilitando la toma de decisiones en tiempo real.
A pesar de los avances, Marco Casarin advirtió que el verdadero desafío no está en usar la IA, sino hacerlo de forma eficiente, porque “hacer consultas en IA no es suficiente. Tener un diploma en prompting no es suficiente. El reto es cómo te conviertes en una empresa nativa de IA”.
Más que adoptar la tecnología, las empresas deben integrarla estratégicamente. En un entorno cada vez más competitivo, la diferencia estará en quién logra usar la IA para crear valor y no solo para automatizar tareas.