León, Guanajuato.- Entre ensayos, entrevistas y nuevos proyectos en puerta, el actor Andrés Borda vive uno de los momentos más activos de su carrera.
Con el reciente estreno de la obra “La pregunta que faltaba”, en la CDMX, el actor comparte en entrevista con AM los retos de este montaje, su visión sobre el teatro como raíz de la actuación y cómo su experiencia internacional ha moldeado su manera de construir personajes.
Para Borda, lo que hace especial a “La pregunta que faltaba” es su capacidad de confrontar al espectador desde lo más personal.
“Lo que más me atrapa de este proyecto es que es un texto nuevo, una historia no contada, y son de esas historias que sí o sí te acaban forzando a ver hacia adentro, a cuestionarte tú solito”, explicó.
La obra gira en torno a una reunión entre amigos que se transforma en un espacio de revelaciones incómodas, algo con lo que el actor conecta profundamente.
“A veces vemos a la familia, a la pareja o al terapeuta como el lugar más seguro, pero se nos olvida que los amigos también nos conocen bastante bien”, añadió.
El reto de sostener la emoción en escena
Con sólo cuatro actores en escena durante casi toda la función, el montaje representa un desafío constante.
“Ha sido muy retador, son textos complejos, elaborados, y además mi personaje tiene acento español de España, algo que nunca había hecho”, compartió.
Pero más allá de lo técnico, el mayor desafío está en la resistencia emocional.
“El reto de estar conectado en el escenario las dos horas completas es algo que no me había tocado. Lo veo como un maratón, no como un sprint. Hay que saber cómo administrar la energía y confiar en el equipo”.
El teatro como origen de todo
Tras participar en proyectos internacionales como “The Blacklist” y producciones en plataformas, Borda regresa al teatro como una forma de reconectar con la esencia de su oficio.
“El teatro es la raíz, la cuna de la actuación. Es como el ballet en la danza: necesitas esa base para todo lo demás”, explicó.
“Después de hacer series o cine, regresar al teatro es volver al origen, donde todo ocurre en carne viva”, añadió.
Su carrera entre México y el extranjero ha sido clave en su desarrollo actoral.
“Lo que más alimenta a un actor es vivir. Viajar, observar, conocer gente… todo eso lo vas absorbiendo. Cada persona, cada lugar, va sumando a tu forma de construir personajes”, reflexiona.
Una obra que incomoda… y cuestiona
Borda tiene claro qué espera provocar en el público a través de historias como “La pregunta que faltaba”.
“Me encantaría que la gente salga cuestionándose. Que digan: ‘¿alguna vez te has preguntado eso de ti?’. Que se pregunten si quieren quedarse en lo cómodo o aventarse a lo incómodo”.
Para el actor, el miedo al cambio es uno de los grandes temas de la obra.
“Nos resistimos mucho al cambio porque implica incertidumbre, y nos enseñan a irnos siempre a la segura”.
Si algo distingue al teatro frente a otros formatos, es su capacidad de devolvernos al presente.
“El escenario te da lo más bonito: el estado de presencia. Estar momento a momento. Creo que eso lo hemos perdido, pero en el teatro siempre puedes regresar ahí”.
Nuevos proyectos y un lado más oscuro
Además del teatro, el actor adelanta que vienen proyectos importantes en plataformas.
Dentro de la ficción televisiva en México formó parte de la telenovela “Mi Amor Sin Tiempo” (Televisa). En cine ha participado en “Enloqueciendo Contigo”, (disponible en Disney+), y próximamente formará parte del largometraje “Hasta que Amanezca” (del director Pipe Ybarra).
Su trabajo se desarrolla entre producciones en México y Estados Unidos.
“Estamos esperando el estreno de una serie en Amazon y otra en Netflix. Ahí van a ver un lado de Andrés Borda no tan bonito, más villano, con más ego”, adelantó entre risas.
Y lo tiene claro: “Ser villano es un privilegio… es lo más divertido”.
CYPS