La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) confirmó el homicidio del sacerdote Román de la Cruz Hernández, quien se desempeñaba como párroco del templo de la Santa Cruz en el municipio de Huejutla, Hidalgo.
De acuerdo con información difundida por el diario El Universal, los hechos ocurrieron el pasado 15 de septiembre, lo que generó consternación en la comunidad eclesiástica y exigencias formales de justicia.
Exigencia de justicia de la Conferencia del Episcopado Mexicano
La dirigencia de la Iglesia católica en el país expresó su postura ante el crimen e instó a las autoridades a no dejar el caso sin resolver:
- Petición de investigaciones: La CEM exigió a las instituciones correspondientes realizar indagatorias exhaustivas para esclarecer lo sucedido y castigar a los responsables.
- Solidaridad institucional: El organismo manifestó su respaldo a la comunidad parroquial y a los seres queridos del presbítero.
- Mensaje de oración: A través de un comunicado oficial, la Iglesia señaló: “Como Iglesia que peregrina en México, elevamos nuestras oraciones por el eterno descanso del P. Román, y pedimos a Dios que conceda fortaleza y consuelo a sus familiares, amigos, feligreses y a cuantos compartieron con él su ministerio y su vida”.
Postura del Obispado de Huejutla sobre la violencia
La diócesis local a la que pertenecía el sacerdote también solicitó la intervención inmediata de las autoridades de procuración de justicia:
- Diligencias legales: El obispado de Huejutla pidió que se realicen todos los peritajes e investigaciones correspondientes conforme a la ley.
- Alerta por inseguridad: La representación diocesana calificó el suceso como “una situación alarmante de violencia” e hizo un llamado para evitar que “este suceso, ni los demás crímenes que han lastimado nuestra nación queden impunes”.
- Llamado a la paz: La autoridad eclesiástica local pidió a la ciudadanía no responder con actos violentos y promover la convivencia armónica.
- Mensaje pastoral: El obispo de la zona dirigió un mensaje a la población: “Como Pastor de esta Iglesia particular hago un apremiante llamado a todos los fieles y personas de buena voluntad para que como sociedad construyamos una cultura de paz y de reconciliación buscando la erradicación de la violencia y no perdamos el respeto a la vida de cualquier persona”.