El empate entre Atlético de Madrid y Arsenal en la ida de semifinales de la Champions League ha desatado un terremoto mediático en Inglaterra. La jugada clave, un penalti anulado a Eberechi Eze tras revisión del VAR, ha sido interpretada por la prensa británica como un agravio claro al conjunto londinense.
La contundencia ha sido inmediata. “El Arsenal fue víctima de un robo cuando a Eze le anularon un penalti en una polémica televisiva”, tituló The Daily Telegraph, reflejando el sentir general en Reino Unido. Una narrativa que ha marcado el análisis del encuentro desde el pitido final.
El foco no solo apunta al árbitro neerlandés Danny Makkelie, sino también al uso del VAR. Según se destacó, el colegiado revisó la acción durante varios segundos antes de cambiar su decisión inicial, lo que ha alimentado la sensación de incertidumbre y falta de criterio en este tipo de jugadas.
A ello se suma la polémica por el penalti señalado a favor del Atlético por mano de Ben White. Las interpretaciones divididas han encendido el debate. Mientras algunos lo consideran claro, otros entienden que el contexto de la jugada debía haber pesado más en la decisión arbitral.
Simeone, en el centro de la tormenta
La figura de Diego Pablo Simeone ha sido uno de los grandes focos de crítica en Inglaterra. Diversos analistas consideran que su comportamiento en la banda pudo influir en la decisión final del árbitro. Una acusación grave que ha elevado la tensión mediática en torno al partido.
Martin Keown fue especialmente duro al señalar que “las acciones de Simeone en la banda… el árbitro al final creo que cedió ante la presión”. Una declaración que resume el malestar existente en el entorno del Arsenal tras lo sucedido en el Metropolitano.
También desde TNT Sports, Darren Fletcher apuntó que el técnico argentino “estuvo vociferando al árbitro, haciéndole señas”, sugiriendo incluso que merecía sanción disciplinaria. La imagen de Simeone junto a la pantalla del VAR ha sido ampliamente debatida.
El partido, descrito como “salvaje, intenso y lleno de polémica”, deja una eliminatoria completamente abierta, pero con una herida mediática evidente. El Arsenal se siente perjudicado y en Inglaterra ya se prepara el ambiente para una vuelta cargada de tensión y cuentas pendientes. @mundiario