Los mercados financieros cerraron la jornada del miércoles con pérdidas generalizadas , presionados por un nuevo repunte en los precios del petróleo y por el endurecimiento del discurso de la Reserva Federal (Fed), que enfrió las expectativas de recortes de tasas en el corto plazo. En Wall Street , el Dow Jones cayó 1.63% , el Nasdaq retrocedió 1.46% y el S&P 500 perdió 1.36% , en una sesión marcada por la volatilidad energética . En México, el S&P/BMV IPC también se sumó a las pérdidas, con una baja de 0.63%, para ubicarse nuevamente por debajo de los 66,000 puntos . El detonante principal del nerviosismo fue el repunte del crudo, tras una escalada en el conflicto entre Irán e Israel que alcanzó infraestructura energética clave en la región.
El Brent —referencia internacional— subió 3.83% para cerrar en 107.38 dólares por barril , tras llegar a superar momentáneamente los 109 dólares, mientras que el WTI se mantuvo cerca de los 96 dólares . Los ataques incluyeron el yacimiento South Pars —la mayor reserva de gas del mundo— y la planta de gas natural licuado de Ras Laffan en Qatar, lo que elevó los temores sobre interrupciones en el suministro global de energía. “Los precios del petróleo han sido una fuente de volatilidad para los mercados bursátiles”, advirtió Steve Sosnick, de Interactive Brokers. Fed endurece tono y enfría expectativas de recortes En paralelo, la Reserva Federal mantuvo sin cambios su tasa de interés en un rango de 3.50% a 3.75% , pero adoptó un tono más restrictivo ante los riesgos inflacionarios. El presidente del banco central, Jerome Powell, advirtió que el encarecimiento de la energía podría retrasar el proceso de desinflación, lo que complicaría cualquier recorte de tasas en el corto plazo. La mezcla mexicana cerró en 92.63 dólares por barril el 17 de marzo, último dato disponible. Además, la Fed revisó al alza su previsión de inflación para 2026 a 2.7%, desde el 2.4% estimado previamente, lo que refuerza la expectativa de una política monetaria restrictiva por más tiempo. El cambio de tono se reflejó en el mercado de bonos, donde el rendimiento del Treasury a 10 años subió a 4.26%, y en el fortalecimiento del dólar, que presionó a divisas emergentes como el peso mexicano. De hecho, en el mercado cambiario, el peso mexicano se depreció 1.20% para cerrar en 17.86 unidades por dólar, afectado por el fortalecimiento global de la divisa estadounidense y el ajuste en las expectativas de tasas. El índice dólar (DXY) avanzó 0.70%, reflejando la preferencia de los inversionistas por activos refugio en medio de la incertidumbre geopolítica y monetaria. Al mismo tiempo, los rendimientos de los bonos del Tesoro repuntaron ante la reducción en las apuestas de recortes de tasas, lo que también restó atractivo a activos como el oro, que extendió su racha de caídas. Analistas coinciden en que el mercado enfrenta un doble choque: por un lado, el riesgo de un encarecimiento prolongado de la energía, y por otro, una Fed que no está dispuesta a relajar su postura sin señales claras de desinflación. “Es demasiado pronto para determinar la magnitud y la duración de los efectos económicos del conflicto”, reconoció Powell, al tiempo que subrayó la incertidumbre que introduce la crisis en Medio Oriente. Con información de AFP
]]>