Mexicali,B.C.-Un hombre de 21 años de El Cajon, California, fue sentenciado a 121 meses de prisión, poco más de 10 años, por dirigir a una joven de 15 años a realizar actos sexuales comerciales en San Diego, Phoenix y Tucson para su beneficio económico, en un caso que reveló detalles perturbadores sobre los métodos que utilizan los proxenetas para controlar a sus víctimas.
Samuel Melvin Cooper fue arrestado en septiembre de 2024 por detectives de la Policía de San Diego durante una parada de tráfico en una zona conocida por prostitución callejera. En ese momento, los agentes descubrieron que Cooper rastreaba la ubicación de dos adolescentes, de 15 y 18 años, a través de una aplicación en su teléfono celular, una práctica común entre quienes explotan a víctimas de trata sexual.
La investigación posterior, a cargo del Grupo de Trabajo contra la Trata Humana de San Diego, reveló que Cooper había viajado en automóvil con la menor de 15 años hasta Arizona con el propósito de explotarla sexualmente. Mensajes de texto mostraron que el acusado tenía la intención de abandonar a la joven en ese estado si no generaba suficiente dinero a través del trabajo sexual.
Cooper también admitió haber explotado a una segunda menor de 15 años, de quien se recuperaron videos y fotografías de contenido sexual explícito. El detalle que resume la frialdad del caso es que la fecha de nacimiento de esta segunda víctima, incluyendo el año, era el código de desbloqueo de su celular, lo que confirma que Cooper conocía perfectamente la edad de la menor.
Uno de los momentos más impactantes del proceso judicial llegó al intentar entrevistar a la primera víctima tras el arresto.
La joven lloró de forma histérica, negó cualquier participación en prostitución y se negó a cooperar con la investigación. La madre de la menor escribió una declaración al tribunal en la que relata que su hija sigue en las calles y perdida para su familia.
Cooper se declaró culpable el 14 de octubre de 2025 de un cargo de conspiración para cometer trata sexual mediante fuerza, fraude o coerción.
El caso fue investigado por el Grupo de Trabajo contra la Trata Humana de San Diego, el Departamento de Policía de San Diego e Investigaciones de Seguridad Nacional.
Quienes crean ser víctimas de trata humana o conozcan a alguien en esa situación pueden llamar al 1-888-373-7888 o enviar un mensaje de texto al 233733.