
El principal problema que tiene que administrar con desventajas el Gobierno de Morena y sus principales hilos de poder radica en que un político local de Sinaloa podría llevar a una guerra con Estados Unidos.
No sería la primera vez: ya hubo una invasión extranjera por unos pasteles y luego otra por unas deudas no pagadas. Ahora, atendiendo las declaraciones de amenazas del presidente Donald Trump, se estaría llegando al argumento verbal de organizar el secuestro del gobernador Rocha Moya, del senador Enrique Inzunza Cázarez y del alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil, ya sea con tropas activas y violentas como ocurrió con Maduro -asesinaron al comando de 32 cubanos que lo protegía- o con engaños como el propio Rocha Moya facilitó la requisa -por llamarle de algún modo- de Ismael El Mayo Zambada para entregarlo a la justicia americana.
La pregunta más sensata -como siempre ocurre en casos similares- es la que no se hace porque se prevén tus resultados, ¿vale la pena mexicana de confrontarse con EU en un momento delicado en que México depende de Estados Unidos sólo por salvar a Rocha Moya de las prisiones en América?
Desde luego que la respuesta es negativa, pero por razones que son muy lógicas: Rubén Rocha Moya es la columna vertebral de credibilidad política de Morena en el tema candente que tiene años anunciándose del narcotráfico como asunto delictivo y criminal y su involucramiento en procesos electorales para beneficiar a candidatos que después han respondido -como el caso del propio Rocha Moya- a los intereses de los cárteles.
Todo lo que está ocurriendo en torno al caso Rocha Moya tiene referentes que el propio Rocha Moya -no se sabe si por torpeza o arrogancia- aceptó en cuanto menos dos entrevistas con los periodistas Salvador García Soto y Carlos Loret de Mola: que sí pacto –y hay que subrayar el sí- con los cárteles del narcotráfico en Sinaloa.
O sea, en pocas palabras, México está defendiendo a un narcotraficante/narcopolítico.
Zona Zero
- Todo lo que trabajó con labor de filigrana del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, para establecer relaciones de Estado con el aparato de seguridad de EU se está viniendo estrepitosamente abajo por la decisión de proteger a Rubén Rocha Moya y mantenerlo lejos de las prisiones estadounidenses. Y no es para lanzar la maldición, pero hasta el Tratado de Libre Comercio va a perder por culpa de Rocha Moya.
(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.
@carlosramirezh