“La reserva ecológica de Cuxtal está en riesgo, está vulnerable a que puedan incrementarse estas actividades de tala de árboles por intentos de crear desarrollos inmobiliarios prohibidos en esa zona”, declara Sandra García Peregrina, directora de ese lugar.
Ella expresa su profunda preocupación por los riesgos que enfrenta esta área natural protegida, que abarca casi 12,000 hectáreas.
La directora alerta sobre los desmontes y la deforestación causados que amenazan la vocación de conservación de la reserva, y cada vez son más los intentos, de acuerdo con las múltiples denuncias que reciben sobre la venta de terrenos dentro de la reserva mediante plataformas como Facebook.
A raíz de la vinculación a proceso en contra de dos personas en marzo pasado por la comisión de delitos contra el medio ambiente, derivados de hechos ocurridos en la reserva de Cuxtal, donde fueron sorprendidos deforestando, Sandra García Peregrina informa que ese es solo uno de los casos que tienen pendientes por parte de la institución, independientemente de otras que particulares han presentado por su cuenta.
“Tenemos cuatro denuncias ya en fiscalía para revisión, que presentamos desde 2025 y se van resolviendo en este año, porque son muchas hectáreas las que se desmontan y el uso del suelo cambia totalmente, inclusive esto afecta la dinámica de las comunidades al interior de la reserva”, precisa.
También recuerda que son comunidades asentadas ahí por mucho tiempo y que cambian porque empieza a llegar gente ajena, que realiza un mayor consumo de los recursos, y todo esto mueve la dinámica que ya se vive en las comunidades.
“Los avances en la protección de la reserva son insuficientes. Los intereses de desarrollo inmobiliario están vulnerando este espacio vital”, dice.
“Cualquier actividad dentro de la reserva debe contar con los permisos correspondientes de la Semarnat y de la Secretaría de Desarrollo Sustentable”, subraya, al remarcar que cualquier acción sin la debida autorización es, por sí misma, ilegal.
La entrevistada indica que han recibido múltiples denuncias sobre la venta en redes sociales de terrenos dentro de la reserva.
“Existen intermediarios que engañan a las personas, vendiéndoles propiedades donde no se puede desarrollar nada. Esto es un fraude y un daño ambiental”, advierte la funcionaria.
También menciona que se han identificado varios casos, aunque no todos son conocidos en la zona.
La funcionaria explica que entre las casi 12 hectáreas de esta reserva, aunque la mayor parte son de posesión ejidal, también hay tierras de uso común y de propiedad privada, y es en estas últimas donde se dan con más frecuencia la venta de esos espacios que ven como ideales para hacer desarrollos inmobiliarios, lo que implicaría su deforestación ilegal.
“Vender y comprar es un acto ajeno a la reserva, no podemos interferir en ello, podemos solo alertar, se pueden hacer transacciones porque están en su derecho, pero no podrán hacer muchas cosas en esos terrenos, ahí es donde tendrán el problema”, puntualiza.
La directora hace un llamado a la ciudadanía para que se informe antes de realizar cualquier compra de terrenos en la reserva.
“El hecho de que un terreno sea atractivo no significa que se pueda desarrollar en él. Necesitamos que los ciudadanos sean conscientes de las limitaciones legales y ambientales”.
Sandra García enfatiza que la reserva Cuxtal es crucial para el futuro de Mérida no solo por su biodiversidad, sino también porque provee una importante cantidad de agua a la población.
“Es esencial que todos comprendamos la relevancia de conservar este espacio. La reserva no es solo un área verde, es un bastión que necesitamos proteger”, asevera.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA
Reserva Cuxtal
La directora del lugar, Sandra García Peregrina, explica la distribución de las tierras.
Hectáreas
La funcionaria indica que entre las casi 12 hectáreas de la reserva, en su mayor parte son ejidales. También hay tierras de uso común y de propiedad privada.
Deforestación ilegal
En estas últimas se dan con más frecuencia la venta de esos espacios para hacer desarrollos inmobiliarios, lo que implicaría su deforestación ilegal.