
Fernando Ojeda Llanes (*) Hay una etapa en la vida del empresario que no siempre se nombra, pero se siente profundamente: el momento en que, después de haber entregado años, energía y visión, llega el retiro. Un retiro merecido, digno, incluso necesario, sin embargo, no es silencio interior, porque quien ha construido una empresa no […]