nullPaloma Espinoza Cházaro/Ciudadanía y Café
@palomaechazaro
Cada 1 de mayo hablamos de derechos laborales, empleo digno y crecimiento económico. Pero la realidad en México cuenta otra historia, los datos nos dicen que más del 54.8 % de la fuerza laboral está en la informalidad, es decir, cerca de 33 millones de personas sin prestaciones ni seguridad social.
Y el dato no solo es alto y alarmante, está creciendo. En los últimos meses, el empleo informal ha sumado más de medio millón de personas, mientras el empleo formal se contrae. Traducido: cada vez más mexicanos trabajan… pero sin derechos laborales.
El problema no es menor. El sector formal es el que sostiene la recaudación, la seguridad social y buena parte de la estabilidad económica. Cuando más de la mitad de la población queda fuera, no solo hablamos de precariedad individual, sino de un sistema que se debilita.
Sí, hay factores externos: aranceles, incertidumbre global, presión económica. Pero también hay una pregunta interna que no podemos evitar: ¿qué se está haciendo para revertir esta tendencia?
Porque la informalidad no es una elección, es muchas veces la única opción.