@guerrero chiprés
Por sus dimensiones, el volumen de transacciones y aproximadamente medio millón de personas diarias, la Central de Abasto representa un desafío para la seguridad, la cual muestra avances sustanciales en menos de dos años.
La llamada CEDA se consolida como un microcosmos donde la coordinación interinstitucional sustituye a la vigilancia aislada. En este ecosistema estratégico, la seguridad ha dejado de ser reactiva para convertirse en una infraestructura de inteligencia compartida con énfasis preventivo.
El modelo —una aplicación a escala de la estrategia desarrollada en la Ciudad de México por la ahora Presidenta Claudia Sheinbaum y llevada a un segundo piso por la Jefa de Gobierno Clara Brugada— se sustenta en la integración operativa de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Fiscalía General de Justicia, el C5 y organizaciones civiles como el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia. Una visión donde cada institución multiplica la capacidad de respuesta de la otra.
La incorporación de 12 nuevas patrullas y el despliegue de 644 cámaras de videovigilancia representan el fortalecimiento de un cerco tecnológico y operativo contra delitos de alto impacto como la extorsión y el robo.
Mónica Pacheco Skidmore, Coordinadora General de la CEDA, ha sido clave en este proceso al asumir la coordinación interinstitucional como el medio para fortalecer los operativos de vigilancia, los recorridos preventivos y la capacidad de respuesta ante los incidentes. Una lógica integrada por el coordinador del Gabinete de Seguridad de la capital nacional, Manuel Oropeza.
Entre los resultados sustanciales está el combate a la extorsión, principalmente del tipo presencial, de la cual el año pasado se recibieron únicamente cuatro reportes. La estrategia tiene antecedentes y revela voluntad política. Desde la inauguración del C2 CEDA hace seis años las tentativas extorsivas iniciaron una ruta de descenso sostenido profundizada con la presencia de un módulo del Consejo Ciudadano, cuyo secretario ejecutivo, Ramón Beltrán, estuvo en la presentación de los nuevos vehículos policiales.
La colaboración —de la cual el Subsecretario de Operación Policial, Elpidio de la Cruz, y el coordinador de seguridad del FICEDA, Javier Villegas, abonan disposición ilimitada— permite que la información fluya en tiempo real, transformando los reportes en acciones.
Tan solo este año, en las líneas del C5, el 9-1-1, 089, *765 y 55 5036 3301 contra la extorsión, hemos recibido 5 mil 046 reportes relacionados con la CEDA, atendidos en 26 segundos y con un promedio de 3.36 segundos para la llegada de una patrulla.
El mercado más grande de América es ahora un espacio donde la comunidad se convierte en la base de la seguridad.
Salvador Guerrero Chiprés es coordinador general del C5 de la Ciudad de México
La nota CEDA: microcosmos de seguridad coordinada apareció primero en Quadratín México.