Dubái.- Irán intensificó el jueves sus ataques contra instalaciones de petróleo y gas en todo el Golfo Pérsico, elevando drásticamente la apuesta en una guerra que está enviando ondas de choque a toda la economía mundial.
Esta situación ha generado una volatilidad extrema, pues apenas ayer se reportaba que el precio del barril superaba los 107 dólares antes de este nuevo repunte.
Los ataques, en represalia por un ataque israelí contra un yacimiento de gas iraní clave, dispararon los precios del combustible y plantearon el riesgo de arrastrar directamente a los vecinos árabes de Irán al conflicto. El hecho de que Teherán apunte a la producción de energía tensionó aún más el suministro mundial, ya presionado debido al control asfixiante de Irán sobre el estrecho de Ormuz, una vía navegable estratégica por la que se transporta una quinta parte del petróleo mundial.
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el 28 de febrero, los principales líderes de Irán han muerto en ataques aéreos y las capacidades militares del país se han visto gravemente degradadas. Aun así, Irán —ahora liderado por el hijo del líder supremo muerto en la salva inicial de la guerra— sigue siendo capaz de realizar ataques con misiles y drones que sacudan a los vecinos árabes del Golfo y a una economía mundial altamente dependiente de la energía que producen.
Un barco se incendió frente a la costa de los Emiratos Árabes Unidos y otro resultó dañado frente a Qatar, lo que subraya el peligro constante para las embarcaciones en la región. Pero los esfuerzos por evitar el estrecho también enfrentaban desafíos: un dron iraní golpeó una refinería saudí en el mar Rojo, que el país esperaba utilizar como ruta de salida alternativa.
El impacto económico ya es tangible en sectores locales, donde la guerra y petróleo amenazan con subir precios del calzado en Guanajuato.
El crudo Brent, el referente internacional, se disparó a 118 dólares por barril, con un alza de más del 60% desde que Israel y Estados Unidos iniciaron la guerra el 28 de febrero. El referente europeo de los precios del gas natural subió un 17% el jueves y se ha duplicado en el último mes.
Ataques a infraestructura energética en toda la región
Qatar, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos denunciaron los ataques iraníes. El secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Aboul Gheit, calificó los ataques como una “peligrosa escalada”.
Pero Irán no parecía dar un paso atrás. Arabia Saudí declaró que la refinería SAMREF en la ciudad portuaria de Yanbu, en el mar Rojo, había sido alcanzada. Arabia Saudí había comenzado a bombear grandes volúmenes de petróleo al oeste, hacia el mar Rojo, para evitar el estrecho de Ormuz.
Qatar, una fuente clave de gas natural para los mercados mundiales, indicó que los misiles iraníes que alcanzaron la instalación de GNL de Ras Laffan causaron daños “extensos”, donde la producción ya se había detenido tras ataques anteriores. Los daños a la instalación podrían retrasar la capacidad de Qatar para llevar suministros al mercado incluso después de que termine la guerra.
Las autoridades locales informaron que también fueron atacadas por Irán dos refinerías en Kuwait y las operaciones de gas en Abu Dabi.
En Israel, más de media docena de oleadas de ataques iraníes dirigidos contra grandes partes del país enviaron a millones de personas a refugios. Los ataques causaron daños a edificios, pero no se reportaron víctimas significativas.
Tras la última andanada iraní, el ministro de Energía israelí Eli Cohen avisó que la red eléctrica en el norte de Israel sufrió algunos daños. Señaló que los equipos habían restablecido la electricidad en algunas zonas y trabajaban para restablecerla en otras.
Los medios israelíes mostraron imágenes de humo negro elevándose desde la refinería de petróleo en la ciudad norteña de Haifa.
Hegseth dice que el destino de Irán está en manos de EU
En Washington, el secretario de Defensa Pete Hegseth dijo a los periodistas que el ejército de Estados Unidos “controla el destino” de Irán. La tensión política interna también es evidente, tras la reciente renuncia del jefe antiterrorista de Trump por diferencias en la conducción del conflicto.
“Irán tiene la capacidad de tomar las decisiones correctas”, dijo, y añadió que Teherán “no debería, de ahora en adelante, apuntar a aliados árabes, países árabes, tratando de crear dolor, el dolor que ellos mismos crearon”.
El gobierno de Trump ha citado varios objetivos de guerra, entre ellos degradar las capacidades de misiles de Irán y su programa nuclear. Matar a líderes de alto rango también ha sido una prioridad para Estados Unidos e Israel.
Hegseth el jueves dio a entender que podrían ser atacados más líderes, refiriéndose específicamente al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y a la fuerza Basij, una poderosa unidad de seguridad interna cuyo líder fue asesinado por Israel a principios de esta semana.
“El último trabajo que alguien en el mundo quiere ahora mismo: líder de la Guardia Revolucionaria o del Basij, trabajos temporales, todos ellos”, señaló Hegseth.
Entre las instalaciones energéticas iraníes alcanzadas en los últimos días estuvo el complejo de la central nuclear de Bushehr. No hubo heridos y la planta no sufrió daños, sostuvo el Organismo Internacional de Energía Atómica.
El general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, apuntó el jueves que las fuerzas estadounidenses continúan atacando más profundamente en territorio iraní, con aviones de guerra cazando embarcaciones iraníes en el estrecho de Ormuz y helicópteros atacando drones iraníes. Caine expresó además que el ejército de Estados Unidos también ha lanzado bombas de 5.000 libras sobre instalaciones subterráneas de almacenamiento de armas.
Israel anunció el jueves que atacó objetivos iraníes en el Mar Caspio por primera vez. El portavoz militar israelí, el teniente coronel Nadav Shoshani, dijo que los ataques alcanzaron decenas de objetivos, incluidos barcos, un astillero y un centro de mando.
El Pentágono está buscando 200.000 millones de dólares en fondos adicionales para la guerra con Irán, reveló un alto funcionario del gobierno. El departamento envió la solicitud a la Casa Blanca, según el funcionario, que habló bajo condición de anonimato para discutir la información privada.
Irán contraataca tras golpe de Israel a yacimiento de gas crucial
Irán intensificó sus ataques contra instalaciones energéticas del Golfo después de que Israel atacara South Pars, la parte iraní del mayor yacimiento de gas del mundo, ubicado mar adentro en el golfo Pérsico y de propiedad conjunta con Qatar.
Dado que cerca del 80% de toda la energía generada en Irán proviene del gas natural, según la Agencia Internacional de la Energía con sede en París, el ataque amenaza directamente el suministro eléctrico del país. El gas natural también se utiliza para abastecer la calefacción y la cocina en los hogares de toda la República Islámica.
“El criterio de selección de objetivos de Israel en esta guerra se ha centrado en gran medida en las instituciones, los líderes y la infraestructura…”, indicó el centro de estudios Soufan Center, con sede en Nueva York. “Ahora busca infligir presión adicional al régimen haciendo que las condiciones de vida de los civiles sean intolerables”.
Irán condenó el ataque contra South Pars, y el presidente iraní Masoud Pezeshkian advirtió sobre “consecuencias incontrolables” que “podrían envolver al mundo entero”.
En Washington, el presidente Donald Trump afirmó que Israel no volvería a atacar South Pars, pero advirtió en redes sociales que, si Irán continuaba atacando la infraestructura energética de Qatar, Estados Unidos tomaría represalias y volaría “masivamente la totalidad” del yacimiento.
“No quiero autorizar este nivel de violencia y destrucción por las implicaciones a largo plazo que tendrá en el futuro de Irán”, dijo Trump en redes sociales.
Aumenta el número de muertos en la tercera semana de guerra
Más de 1.300 personas en Irán han muerto durante la guerra. Los ataques israelíes contra el grupo político y militar Hezbollah, respaldado por Irán, en Líbano han desplazado a más de 1 millón de personas —aproximadamente el 20% de la población—, según el gobierno libanés, que afirma que más de 1.000 personas han muerto. Israel dice que ha matado a más de 500 combatientes de Hezbollah.
En Israel, 15 personas han muerto por fuego de misiles iraníes. Cuatro personas también murieron durante la noche en la Cisjordania ocupada por un ataque iraní con misiles, según funcionarios.
Al menos 13 militares de Estados Unidos han muerto.
Irán anunció la ejecución de tres hombres detenidos en las protestas nacionales de enero, las primeras sentencias de este tipo que se sabe que se han llevado a cabo, informó la agencia de noticias Mizan del poder judicial.
AAK