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Expansion 20 Mar, 2026 05:55

No solo Irán: los países que han rechazado jugar un Mundial

La participación de Irán en la Copa del Mundo de 2026 está en vilo. El país, actualmente en guerra con Israel y Estados Unidos, uno de los países organizadores, rechaza jugar en el país norteamericano y baraja varias posibilidades, desde mudar sus juegos hasta no asistir a la justa. Su caso no es único en la historia, pues varias selecciones han rechazado participar en el torneo, pero sería la primera vez que una selección rechaza participar por un conflicto.

El Mundial 2026 marcaría la séptima participación de Irán en una Copa del Mundo, organizada en conjunto por Estados Unidos, Canadá y México. Este seleccionado fue el segundo conjunto asiático en obtener su boleto a la justa. Está previsto que Irán, en el grupo G del Mundial, dispute sus tres partidos de la primera fase en suelo estadounidense —dos juegos en Los Ángeles y un juego en Seattle —. Su campamento estaba previsto para localizarse en Tucson, Arizona. Pero el conflicto bélico desatado desde el 28 de febrero deja estos planes en el aire. El presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, afirmó el miércoles que su país "boicotea a Estados Unidos" pero "no el Mundial", una declaración que implícitamente hace referencia a la necesidad de una relocalización de sus tres partidos de fase de grupos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró el martes que su nación está dispuesta a acoger a la selección iraní en sus partidos de la primera fase. Sin embargo, la FIFA ha insistido en que espera que el mundial se dispute tal cual está programado. El embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, explicó a Sports Illustrated Mexico que Teherán teme que varios de sus seleccionados no reciban una visa para entrar a territorio estadounidense, debido a que cumplieron su servicio militar con la Guardia de la Revolución Islámica, considerada una organización terrorista extranjera por Washington. El presidente estadounidense, Donald Trump, estimó el 12 de marzo que los jugadores iraníes no tendrían plena "seguridad" si acudían a su país, sin precisar de dónde vendría la amenaza contra ellos. Irán y Estados Unidos, que alguna vez fueron aliados cercanos, no mantienen relaciones diplomáticas desde 1980, tras la toma de rehenes en la embajada estadounidense en Teherán después de la Revolución Islámica. El país había anunciado un boicot al sorteo de grupos del mundial, celebrado en diciembre pasado, como protesta por la negativa estadounidense de otorgar visas a varios miembros de su delegación, aunque finalmente estuvo representado por su seleccionador Amir Ghalenoei y "una o dos personas más”.

Estas son las historias de otros países que han boicoteado su participación en la Copa del Mundo.

Países que han rechazado participar en una Copa del Mundo Los boicots al Mundial son casi tan antiguos como la historia de estos torneos. Uruguay, primera sede de una Copa del Mundo y primer campeón, rechazó participar en la segunda edición de la justa, Italia 1934. Su justificación: los países europeos no fueron a la Copa Sudamericana por no viajar a Sudamérica para el Mundial de 2030. Austria, que partía como una de las selecciones favoritas para el Mundial de 1938, no participó en el torneo después de que fuera anexionada por la Alemania Nazi. En 1950, India clasificó por primera y única vez al torneo, sin embargo, decidió no participar finalmente debido a que no podía financiar el viaje hasta Brasil, sede de aquel torneo, además de problemas en el equipo técnico y falta de entrenamiento. El boicot más grande al Mundial de fútbol ocurrió para la edición de Inglaterra en 1966. Todas las selecciones africanas decidieron no jugar la Copa del Mundo como una protesta contra una decisión de la FIFA de asignar solo un lugar combinado para las confederaciones de África, Asia y Oceanía. Finalmente, en la clasificación para el Mundial de 1974, celebrado en Alemania Occidental, ocurrió el llamado partido fantasma. La selección de la Unión Soviética se negó a disputar un partido de desempate ante Chile en Santiago. La decisión estuvo vinculada al golpe militar en Chile, encabezado por Augusto Pinochet. El Estadio Nacional, donde se disputó el encuentro, había sido utilizado como centro de detención y tortura en septiembre de 1973.

La FIFA mantuvo el partido programado a pesar de la negativa sovietica. Chile salió al campo, hizo un gol simbólico sin rival y ganó el encuentro por abandono, lo que le permitió clasificarse al torneo en Alemania.

También en los Olímpicos Los boicots no son una historia única de los Mundiales. Los Juegos Olímpicos también han estado marcados por las disputas políticas. En 1980, en el auge de la Guerra Fría, Estados Unidos boicoteó los juegos que se celebraron en Moscú. Se le unieron Alemania Occidental, Canadá y Japón. Otros países, como Reino Unido, participaron en la justa veraniega, pero desfilaron bajo la bandera olímpica. La ceremonia de clausura dejó un momento incómodo. Los Ángeles recibiría el relevo como sede de los siguientes Juegos Olímpicos, pero el protocolo —que exigía izar la bandera del país anfitrión y la del siguiente— no se siguió al pie de la letra. Washington se opuso al uso de su bandera e himno en Moscú, por lo que en su lugar se izó la bandera de la ciudad californiana. El asunto no quedó ahí. La URSS y otros 14 países del bloque comunista rechazaron participar en Los Ángeles 1984 como represalia al boicot estadounidense. Irán, de hecho, fue uno de los tres países que boicoteó ambas ediciones, como protesta contra la invasión soviética a Afganistán, un guerra en la que también se involucró Estados Unidos. Los otros países que se saltaron ambos Juegos fueron Albania y Alto Volta, el actual Burkina Faso, que antes habían rechazado asistir a Montreal 1976.

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