A un año del surgimiento de Transparencia para el Pueblo, en reemplazo del Instituto Nacional de Transparencia (INAI), las resoluciones de recursos de revisión se han desplomado en más de 88%.
'No hay manera de evaluar al nuevo órgano de rendición' : INAI
De acuerdo con estadísticas del organismo, desde marzo del año pasado se han resuelto 5 mil 921 recursos de revisión, es decir, casos en los que los ciudadanos no estuvieron
conformes con las respuestas a las solicitudes de información hechas a diversas
dependencias y recurrieron al nuevo ente de rendición de cuentas.
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La excomisionada del INAI, Julieta del Río, señaló que no hay manera de evaluar al nuevo
órgano de rendición de cuentas debido a la falta de datos sobre su desempeño.
El 20 de marzo de 2025 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación (DOF) las
reformas a la Ley Federal de Transparencia que extinguieron al Inai, por lo que hoy se
cumple un año de la última sesión de ese organismo.
Transparencia para el Pueblo surgió legalmente el 20 de marzo de 2025, sin embargo, su entrada en operación se retrasó hasta mayo y fue hasta junio cuando comenzó con la
resolución de casos.
En su último año de operación, en 2024, el Instituto Nacional de Transparencia resolvió 53
mil 233 recursos de revisión, es decir, la productividad de recursos de revisión cayó más del 88%.
Otro dato es que en enero-marzo de 2025, en su etapa de agonía, el Inai resolvió más de 8 mil recursos de revisión, más de los que ha resuelto el nuevo órgano desde 2025.
A su vez, el extinto Inai recibió un millón de solicitudes de información en 2024, mientras que desde marzo de 2025 no hay un mecanismo de fácil acceso o público para conocer cuántas solicitudes de información se han ingresado desde que surgió Transparencia para el Pueblo.
'Cifra negra'
La excomisionada Julieta del Río aseguró a 24 HORAS que ahora existe una cifra negra y
falta de rendición de cuentas del nuevo organismo, lo que hace complicado medir su desempeño.
“Estamos posiblemente en un retroceso, porque día a día conocemos posibles actos de
corrupción o situaciones que suceden que se van a la etiqueta de seguridad nacional,
reservas y reservas, pero no hay un Inai que pueda ordenar la apertura de esos archivos que constantemente se reservan”.
Asimismo, manifestó que una prueba de opacidad del nuevo órgano es que el extinto Inai llevaba a cabo cada semana sesiones públicas, en las que había debates técnicos de los
comisionados sobre temas de relevancia nacional, pero ahora, por ejemplo, se desconocen los criterios que se usaron para reservar la información del accidente del Tren Interoceánico.
“Cada miércoles había una sesión ordinaria donde cada ponencia resolvía recursos y
además era muy transparente porque era un colegiado donde había debates, opiniones,
inclusive a veces votos en contra, con argumentos, y ahora está a cargo de un órgano
desconcentrado que depende de una Secretaría del Poder Ejecutivo y pues no vemos cómo resuelven”.
Finalmente, la experta en transparencia consideró que los nuevos mecanismos de rendición de cuentas
“No han superado la prueba a la que fueron sometidos, más allá de instituciones, pues impacta en las personas y en sus derechos; lo mejor es que sigamos todos impulsando con este tipo de críticas constructivas para mejorar este nuevo diseño institucional”.